Universitarios americanos recorren la 'ruta de Alberti' para traducir su obra

  • Un grupo de estudiantes de la Universidad Estatal de Washington, dirigidos por dos profesores, viajan por Madrid, Cádiz y Roma para estudiar 'Roma, peligro para caminantes' del poeta portuense

Cádiz, Madrid, Roma. Tres lugares en los que vivió Rafael Alberti y tres ciudades fundamentales este verano para un grupo de estudiantes de la Universidad Estatal de Washington. Dieciocho alumnos americanos, dirigidos por dos profesores, han estado diez días en Cádiz para traducir al inglés la obra Roma, peligro para caminantes del poeta portuense. Antes visitaron Madrid durante tres días y ahora comienzan su estancia de 14 días en Roma.

Están haciendo un curso de verano titulado Traducir a Rafael Alberti. De Cádiz a Roma, un peregrinaje poético, dirigido por el profesor de Español de la Universidad de Washington Anthony Geist y por el profesor de italiano del mismo centro Giuseppe Leporace.

Algunos de los alumnos son estudiantes de español y otros de italiano y trabajan sobre una edición bilingüe (español-italiano) del poemario de Alberti. En Cádiz han estado haciendo por grupos una traducción literal de los versos, que discuten y corrigen en clase. "Después convertirán esa traducción literal en poética", comenta Anthony Geist. De momento, no tienen planes de publicar estos trabajos, pero tampoco descartan la posibilidad.

Según Geist, "la poesía en general para un universitario americano es un territorio ajeno y desconocido. Allí se estudia muy poco, suele dar miedo, por eso es una satisfacción verles perder el miedo a la poesía de Alberti y que se den cuenta de que también pueden hacer poemas en inglés".

Además, cada alumno desarrolla un proyecto individual creativo como respuesta a la experiencia de estas traducciones. Así, unos realizan pinturas, otros fotografías y otros escriben sus propios poemas.

Giuseppe Leporace quiere hacer hincapié en el concepto de "exploración" que supone el curso para estos estudiantes. "No se trata de un curso normal de la Universidad. Lo que pretendemos es que hagan algo que no pueden hacer allí. Les ofrecemos un reto".

Y, realmente, está siendo un reto para ellos. Todos están encantados con la experiencia, que les está llevando a darse cuenta "de la dificultad de la traducción en general y de la poesía en particular", según comenta una de las chicas. Aunque otra apunta que "estar en Cádiz y luego en Roma, leer a Alberti en sus sitios vitales ayuda al proceso de traducción porque entiendes mejor a la persona".

La mayoría de ellos no conocían anteriormente al poeta portuense. Tras leer sus memorias en La arboleda perdida y estudiar ahora Roma, peligro para caminantes, aseguran que le tienen mucho respeto, y han descubierto que la ironía y el humor es una constante en su poesía, algo que les ha gustado.

A los alumnos de la Universidad de Washington les parece que en Roma, peligro para caminantes Alberti "es muy directo y honesto. Dice lo que piensa y siente". Tras leer esta obra consideran que es un poeta muy completo, que trata tanto el humor y la ironía como la nostalgia y la melancolía. Una de las estudiantes sostiene que en este libro, el autor "nos da una visión de Roma desde una perspectiva diferente a la de un turista, no muestra los monumentos sino los entresijos, la Roma popular". Otra expresa que el retrato que hace de la capital italiana coincide con las impresiones que se llevó ella al visitarla.

Durante los diez días que han estado en Cádiz, han visitado la Fundación Rafael Alberti en El Puerto, donde se conservan muchas de sus pinturas. "Después de haber leído en La arboleda perdida que dejó de ser pintor porque no se consideraba bueno, al visitar la casa-museo y ver su obra gráfica me da la medida en la que Alberti es autocrítico e injusto consigo mismo y me ha confirmado sus cualidades como pintor", indica uno de los estudiantes.

Para los profesores, esta experiencia está siendo "irrepetible". "Es un aprendizaje para nosotros también. Yo me he apuntado a la aventura porque me fascina Alberti", declara Giuseppe Leporace, quien considera que este curso "es una gran oportunidad para los alumnos de seguir los pasos de un grandísimo poeta y conocer sus ciudades a través de su poesía".

Por su parte, Anthony Geist tuvo "la fortuna" de ser amigo de Alberti y para él "es una satisfacción ver cómo los estudiantes empiezan a conocerlo y a gustarle su poesía. Además, está siendo un aprendizaje doble porque están descubriendo las dificultades expresivas de su propio idioma".

De su estancia en Cádiz, los alumnos destacan la amabilidad de la gente. Y les ha sorprendido descubrir que Alberti es un poeta muy conocido no sólo por los intelectuales, sino por todos los ciudadanos. Tanto estudiantes como profesores coinciden en afirmar que es Cádiz "una ciudad hermosa" a la que les gustaría volver.

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