Wilco vuelve a Sevilla

  • La banda ofrecerá el 18 de octubre un concierto de aforo reducido en el Auditorio

Tras su paso en 2009 por el Festival Territorios, la banda norteamericana Wilco, liderada por Jeff Tweedy, volverá a actuar en Sevilla el 18 de octubre. Será en el área cubierta del Auditorio Rocío Jurado y, según anuncia la organización del evento, con un aforo de 3.000 localidades. Como oferta especial, las 2.000 primeras salen a la venta, en Codetickets.com, al precio de 35 euros más gastos de distribución. Las mil restantes, en taquilla al precio de 45 euros.

El grupo, uno de los más emblemáticos del rock contemporáneo estadounidense, anunciaba días atrás nuevas fechas en España tras su exitoso paso por la última edición del festival Primavera Sound. A ese itinerario, con paradas en Bilbao (14 de octubre en el Palacio Euskalduna), Barcelona (15 del mismo mes en el Gran Teatro del Liceo) y Madrid (día 16 en el Palacio Vistalegre), suma ahora también la banda, que continúa la larga gira de presentación de The Whole Love, una parada en la capital andaluza. El concierto contará con un grupo telonero aún por confirmar.

Creado a partir de la escisión de Uncle Tupelo, una de las formaciones señaladas en la reivindicación del folk-rock y el alt-country experimentada por la música estadounidense a comienzos de los 90, Wilco ha protagonizado en poco más de tres lustros una brillante discografía que ha terminado por convertir su nombre en un tótem de la escena alternativa; uno de esos cada vez menos escasos grupos con marchamo independiente que penetran en territorio mainstream sin perder ni la inspiración ni la admiración de buen parte de sus coetáneos, una suerte comercial y crítica, desgraciadamente, no corrida por la otra banda nacida de Uncle Tupelo, los muy recomendables, pero definitivamente más canónicos, Son Volt de Jay Farrar.

Liderados con mano de hierro por Tweedy, compositor, cantante y motor de todo el asunto, el de los de Chicago no fue en cualquier caso un camino fácil. Sus primeros discos –A.M. en 1995 y el doble Being There en 1996– dejaban hermosas y disfrutables muestras de un clasicismo rock con la vista aún puesta en los fértiles 60, pero desprovisto de una conexión con la contemporaneidad que exorcizase el fantasma del mero revival.

Tras grabar en 1998 con Billy Bragg el álbum de versiones de Woody Guthrie Mermaid Avenue –posteriormente llegaría un segundo volumen y a inicios de este año anunciaron un tercero–, Summerteeth (1999) comenzaba a desvelar entre sus deudas tradicionalistas –de The Beatles a Bob Dylan– grietas por las que ya soplaban otros aires. Costó lo suyo –incluida bronca con la multinacional Warner, compra del máster por parte del propio grupo, filtrado voluntario en internet y trago de sapo final por parte de la discográfica–, pero Yankee Hotel Foxtrox (2002), ese disco que en los despachos consideraban raro, puso a Wilco en otra dimensión: la de una banda de rock que abraza el presente sin romper los lazos con el pasado.

Un paso más allá en cuanto a la vocación experimental y a la excelencia del resultado quedaría el fenomenal A Ghost is Born (2004), fruto de cambios de ánimo y de una formación que encuentra el perfecto equilibrio sobre las tablas, como certificaría el imponente directo Kicking Television: Live in Chicago (2005). Desde entonces, en progresión mediática creciente, Wilco ha jugado la carta de alternar clasicismo y ruptura en lugar de fundir ambos conceptos. Así ha ocurrido en sus tres últimos trabajos –Sky Blue Sky (2007), Wilco (The Album) (2009) y el mencionado The Whole Love (2011)–, en los que las deudas, antes o después, quedan saldadas con cortes tan arrebatadores como Art of Almost, esos siete minutos y quince segundos que abren con pulso kraut su última entrega. De su directo, bien conocido en España, poco más hay que añadir: impecable.

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