Una carrera basada en la constancia

Aquel niño que cantaba en la escolanía de la Basílica de La Merced y al que el añorado Antonio Gallardo bautizó con su actual sobrenombre, entendió desde muy joven que su futuro estaba lejos de Jerez. Quizás fue esa decisión, y sobre todo su capacidad de adaptación para vivir fuera de su tierra, las que le han convertido, hoy por hoy, en uno de los referentes del cante a nivel mundial. Mercé absorbió en el Madrid de la década de los setenta las vivencias de los tablaos, por donde por aquel tiempo pasaban las mejores figuras del momento. Todo ello, y sus condiciones para cantar, que las ha tenido desde que nació, han ido amasando a un artista respetado y admirado por todos, ya sea por su propia comunidad flamenca como por músicos de otras modalidades.  

Discográficamente, el jerezano se estrenó en 1968 con el disco ‘Cultura jonda 14. Bandera de Andalucía’ (con letras de Bonald y la producción de Ríos Ruiz), para proseguir con ‘Verde junco’ (1983),  ‘Caminos reales del cante’ (1987), ‘Hondas raíces’ (1991), ‘Desnudando el alma’ (1994), ‘Del amanecer’ (1998), ‘Aire’ (2000), ‘Lío’ (2002), ‘Confí de fuá’ (2004), ‘Lo que no se da’ (2006), ‘Grandes éxitos’ (2007), ‘Ruido’ (2010) y el más reciente, ‘Mi única llave’, estrenado el pasado año. A nivel de premios, Mercé posee los galardones de ‘La Serneta’ y ‘Niña de los Peines’ en el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba, en 1986,  la Medalla de Andalucía (2010) o el Premio de las Artes Escénicas (2011). Como aventuraba Ríos Ruiz en su ‘De cantes y cantaores de Jerez’ hace ya 26 años, José “es un artista cuyo destino se vislumbraba desde sus adolescentes inicios, y ha cuajado en un intérprete con amplio y profundo dominio de su arte, además de ser un cantaor inspirado que reúne una serie de cualidades básicas, entre ellas su don para traspasar de inmediato las candilejas a través de su gran voz y de su entrega permanente”. f. pereira

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