El cine de 2007 se cierra con escaso nivel en las producciones españolas

  • Sólo 'El orfanato' o 'REC' consiguieron salvar la taquilla en los últimos meses del año · La vuelta de Ang Lee, Von Trier, De Niro y Jaime Rosales , se tradujo en algunos de los títulos más celebrados

2007 se despidió cinematográficamente como todos los años: presentando un balance donde se suman los grandes fiascos, la gente que cumplió, las sorpresas inesperadas y grandes cantidades de rutina, sobre todo procedente de Estados Unidos. Tal vez la nota más negativa la pusiese el cine español, pues ni sus más ardientes defensores pudieron defender el pobre nivel general de las películas patrias. La taquilla la salvaron en otoño los fenómenos de El orfanato y [REC], pero a nivel artístico se notó demasiado la ausencia de los grandes nombres. Los que concurrieron, como Aranda y Medem demostraron no estar en su mejor momento. En cualquier caso, a juicio del que suscribe, esto fue lo mejor de la cosecha del año recién finiquitado.

Adiós, pequeña, adiós

El pésimo actor Ben Affleck se pasó tras la cámara y nos cogió de sorpresa con esta crónica negra basada en una novela de Dennis Lehane (Mystic River). Como en los grandes clásicos, se mezclaba intriga, denuncia social, corrupción y una oscura mirada a la condición humana.

Death Proof

Mientras su compañero en el proyecto Grindhouse la pifiaba con Planet Terror, Tarantino daba otra inclasificable obra maestra de su extraño talento. En ella era capaz de contar con morosidad dos veces la misma historia en un solo film con variantes cruciales. Y de unir, violencia, velocidad y erotismo dejando en pañales al Cronenberg de Crash.

Deseo, Peligro

Ang Lee alcanza definitivamente el camino de la grandeza con esta actualización de los grandes clásicos del melodramas históricos de los años 30. Sólo que donde había amor ahora hay sexo obsesivo, y donde había heroísmo ahora hay suciedad y el choque entre los ideales y su puesta en práctica.

El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford

A pesar de algún problema de ritmo, es una intensa película sobre los últimos meses del célebre forajido con turbiedades morales en su estudio del choque entre el mito y la realidad. Y de cómo ser una leyenda no está al alcance de cualquiera.

El buen pastor

Tal vez disgustado de cómo va su carrera como actor, Robert De Niro rodó su segundo film que resultó ser una impresionante crónica de cómo el servir en los servicios secretos, lejos de ser heroico, puede ser el mejor camino para la vaciedad moral. Fría y deprimente como ella sola.

El jefe de todo esto

Lars Von Trier se tomó un respiro en su trilogía americana y filmó esta aparente comedia que operaba en varios niveles: crítica al neocapitalismo salvaje y una magnífica reflexión sobre las representaciones y los roles que a veces nos vemos obligados a tomar.

El libro negro

Harto ya de Hollywood, Paul Verhoeven volvió a su Holanda natal para rodar con libertad esta historia donde mezclaba desenfadadamente una narrativa de asumida serie B con una profunda y cruel reflexión sobre lo que significa sobrevivir en tiempos de canallas.

El paraíso de Hafner

Un excelente documental sobre la vejez de un antiguo miembro de las SS que vive en España. El film se beneficia de la tensión entre el personaje y un director que lo detesta y de no convertirse en un panfleto político, sino en una película sobre la decadencia y la inflexibilidad del fanatismo que resiste al tiempo.

La soledad

La mejor película de este pobre año del cine español, que ha logrado colarse en los Goyas. Jaime Rosales demostró que Las horas del día no eran casualidad, diseccionando con su riguroso estilo objetivo a una serie de personajes que se mueven en su vida en la frialdad más absoluta aunque estén acompañados todo el rato.

La vida de los otros

Tal vez la película más justamente aclamada del año. Poco se puede añadir ya a lo dicho sobre esta magnífica historia de humanización de un agente de la Statsi y de lo que significa vivir bajo una dictadura.

Ratatouille

Brad Bird, director de Los increíbles, ofreció otra obra maestra de la animación con un nuevo y estimulante mensaje a favor de la diferencia con la insólita historia de una rata que es un genio de la cocina.

Un funeral de muerte

Aunque dirigida por el americano Frank Oz, esta película es una obra maestra del humor negro británico, con un guión excelentemente construido que nos lleva con inteligencia de sorpresa en sorpresa.

Tristram Shandy: a Cock and Bull Story

No se distribuyó mucho esta joya de Winterbottom en la que adaptaba el inadaptable libro de Laurence Sterne. ¿Solución? Tirar por la calle de en medio y hacer una paródica película sobre el estrellato y el cine dentro del cine, entre otras sabrosas sugerencias.

Zodiac

David Fincher dejo de juguetear, se centró como hace diez años con Seven y nos ofreció esta soberbia crónica sobre el nunca atrapado Asesino del Zodíaco. O más bien, de cómo un criminal así puede afectar a los que lo persiguen y llevarlos a la paranoia.

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