"Me conformo con ser leal a mí mismo"

  • El escritor sanluqueño Eduardo Mendicutti presenta en la Bonald el primer estudio de conjunto dedicado a su narrativa, elaborado por el profesor José Jurado en el que participan destacados estudiosos.

Es tan claro en la vida que todo el mundo sabe del escritor y periodista sanluqueño Eduardo Mendicutti lo peor y lo mejor. ¿Esto es bueno o malo? Da igual. Lo importante es que es un tipo que se conforma "con ser coherente y leal a mí mismo", aunque como persona se equivocará y acertará. Dos acciones tan básicas que sucede a todos los terrícolas, y que aquí el autor arrastra hasta su propia literatura. Es lo que se llama la ética de la libertad, palabras que dan título a una obra que se ha convertido en el primer estudio de conjunto dedicado a la narrativa de Eduardo Mendicutti, y que ayer fue presentada en la Fundación Caballero Bonald, en una cita que se enmarca en el ciclo Letras Capitales. Una ética de la libertad ha sido gestada por el doctor en Filología Hispánica y profesor titular de Literatura Española en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cádiz, José Jurado, en la que participan además autores españoles y de Australia, Suiza, Alemania, EEUU e Inglaterra.

Una obra que reivindica una lectura de la obra de Mendicutti en la que se valore el relato homoerótico y la vertiente humorística, pero también lo que tiene de escritura introspectiva que deviene tanto en la autoexploración del propio autor como en la observación de las conductas de los demás. Además, se subraya que su narrativa puede leerse lo mismo como la reivindicación de lo singular y discordante como la indagación en lo compartido y universal. También se analiza en este libro los rasgos más notorios de su narrativa: una concepción realista de la literatura, el recurso al humor, el compromiso con los marginados, la oposición a los convencionalismos, la indagación en la complejidad del ser humano, la reconstrucción de un pasado personal y colectivo, la formación de la identidad personal, la novelización de la homosexualidad, el registro de la oralidad y de usos coloquiales vinculados al sur andaluz. "Era necesario dar más respaldo académico a su obra, parece que ciertas instituciones no lo tenían como un escritor serio. El objetivo es eliminar ese magnetismo de la frivolidad", apunta Jurado. Aunque en este trabajo también se desvelan aspectos no del escritor en su seriedad, sino del autor que necesita vivir, por ejemplo, en sus noches de Madrid.

Jurado, que conoce la obra de su paisano sanluqueño desde hace años, satisfacía así una deuda con sus raíces, además de porque dirige un seminario de literatura actual en la UCA, en el que pone en valor el patrimonio literario andaluz, preferentemente que tenga que ver con la provincia. "Estoy satisfecho -añade- por el duro trabajo que conlleva esta obra y de que haya llegado a buen puerto".

Por su parte, Mendicutti asegura estar "encantado con el libro. Primero por el trabajo tremendo que ha supuesto. Segundo, porque todos los artículos están a mi favor (ríe), no hay críticas malas. Y tercero, porque a lo largo de los años, he tenido que ir superando esas reticencias hacia ese tipo de literatura. Y que alguien haya provocado que una serie de estudiosos de la literatura de España y el extranjero dé una mirada de conjunto que permita establecer una valoración de todos los libros diferente, que va más allá de la temática, es un honor".

Una ética de la libertad supone un justo tributo a quien ha logrado distinguirse como escritor de cuño singular e inconfundible en el seno de las letras de la democracia y constituye una referencia relevante, pionera y única en la bibliografía sobre su obra.

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