Tras los cristales de Allen

¿Qué hay detrás de las gafas de Woody Allen? Música, cine, creación, obsesiones, genialidad... Sí, pero sobre todo, poesía. Y también un libro, el del poeta Luis García Gil (Cádiz, 1974), que retrata desde una óptica diferente y a través del verso la figura del director neoyorquino. Una obra que se presentará el próximo miércoles, 9 abril, en el Ateneo Cultural Andaluz (Barja, 16), a las 20,30 horas, con el acompañamiento musical de Patxi Andión, que prologa además la obra por la amistad que les une a ambos autores. "Hemos desarrollado muchas cosas juntos y de hecho estamos preparando un libro sobre Patxi, que espero que pueda ver la luz pronto. Su prólogo se llama El largo sueño improvisado", cuenta el escritor.

Las gafas de Allen (Origami) se publicó el pasado mes de septiembre, se presentó en el Festival de Alcances y es el tercer libro de poemas del gaditano tras La pared íntima y Al cerrar los ojos. Un título que no sólo hace referencia al cine de Allen, sino también a las propias que tiene el cineasta en su obra, para ampliar así todo ese mundo Allen, "que es tan rico como la música, el jazz, la influencia del cine mudo, su infancia...", comenta Gil, que reconoce que incluso se desvelan las facetas más desconocidas del director norteamericano, "del que se ha escrito mucho, pero nunca un libro de poemas. Una reflexión sobre su cine a través de la poesía. Desde esa perspectiva, el verso te permite también una condensación expresiva importante a la hora de analizar los grandes temas de Allen, así como sus asuntos más personales, tal como sus obsesiones". "Quien se acerque -añade- al libro va a tener una visión de él muy sintética, aunque también mía, pero intercalada y de una forma amena, con numerosas citas significativas. También hay una reivindicación de películas de Allen que no han sido tenidas muy en cuenta por la crítica, como 'Recuerdos' (1980), que define muy bien sus reflexiones sobre el cine".

Ciertamente, un personaje sin término medio, o se odia o se ama. "Sí, en el caso de Allen, no encuentro ese término medio. Hay gente que no puede ver sus películas porque sale él. A mí me pasa todo lo contrario. Pero no cabe duda de que es un icono de la cultura contemporánea y eso no se puede negar. Su legado, incluso sus gafas, todo lo que representa su persona y el personaje..., es uno de los artistas más importante del cine del siglo XX". Una obra, Las gafas de Allen, que se inició en 2008 como un pliego de poesía, con el mismo nombre, con 12 poemas. "Ya entonces dije que el proyecto lo quería desarrollar más en profundidad. Y de ahí nace este libro completo. Una obra revisada y prácticamente nueva", subraya Gil.

Serrat, Jacques Brel, Truffaut, Ruibal, Gardel, Sabina..., son viejos conocidos para García Gil. Nombres de los que ha publicado ensayos y poemas y a los que ha admirado toda su vida. "Son personajes que me ayudan a explicarme a mí mismo. Son parte de mis referencias culturales desde mi adolescencia. Y creo que entre la poesía y el ensayo no debería haber fronteras. Me gusta cruzar los géneros y que se mezclen inquietudes. Las gafas de Allen es una suma de lo que puede ser el ensayo del cine con la poesía".

Claro está, una poesía cercana, "porque no concibo esos poemas que hay que andar descifrando por dónde van los tiros. Aunque la aspiración del poeta es que se le lea, la gente parece que le tiene miedo al verso. Lo que yo quiero es que el lector se encuentre una obra cercana, comprensible, pero sin simplificarla. Porque la poesía es comunicación. Y que el amante de Allen, que no sea lector de poesía, pues tenga una forma así de leer poesía, oportunidad que hasta ahora quizás no había tenido". García Gil busca también romper ese prejuicio de un Allen complicado y encasillado, "porque él ha ido de las comedias más alocadas, a la madurez... Un cine que el público ha entendido y que ha accedido muy bien a sus claves culturales, filosóficas y existenciales".

¿Cuál será la próxima víctima de Gil? "Estoy intentado que la próxima víctima será Luis Eduardo Aute. Ya hablamos sobre este proyecto los dos en Madrid. Creo que saldrá a finales de año. Él es otro de los grandes cantautores de este país, junto a Serrat y Sabina, que son la Santísima Trinidad de la canción en España". "Y también -apunta- estoy trabajando con Tino Tovar, con quien tengo amistad, sobre la comparsa y el Carnaval, que me apasiona. Es trasladar mis estudios sobre los cantautores a este mundo, o como las conexiones entre el Carnaval de la Transición y la canción de autor que se desarrolla en aquellos años. Una riqueza léxica y temática que es interesante analizar".

Hijo del poeta José Manuel García Gómez, Luis no tuvo más remedio que ser quien es hoy, porque lo lleva en la sangre. Ha reivindicado la memoria de su padre, "porque es la cultura oficial la que decide quién debe ser recordado y quién no. A él le tocó un tiempo muy difícil y yo quería que en Cádiz fuera recordado siempre. De ahí también mi empeño literario en hacer patente de dónde vengo, a quién debo lo que soy como persona y poeta y por tanto, buscar la reivindicación de su figura". Y lo hizo con el documental En medio de las olas.

Lo único que le pide el autor a un artista es que sus letras transmitan cosas, en referencia a su posible acercamiento en un futuro al rock e, incluso, al flamenco. Proyectos no le faltan, aunque reconoce que será la vida la que le vaya marcando los tiempos, como una canción.

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