"A diferencia de los árabes, la cultura romana sí que fue traumática"

  • El experto en procesos de islamización Jorge Lirola abre las XVII Jornadas de Historia de la ciudad y hace un repaso por los mitos y herencias del Jerez andalusí · La cita se desarrollará hasta el 3 de junio

Comentarios 17

Han pasado 1.300 años y la llegada de la cultura árabe a la península sigue dando mucho que hablar. No es para menos, es la segunda lengua que más ha aportado al territorio nacional, después del latín, además de toda la herencia arquitectónica de la que disfrutan muchas ciudades del país, -las que hayan sido capaces de conservar dicho patrimonio-. Una efemérides que el Centro de Estudios Históricos Jerezanos (CEHJ) y el Centro de Profesores de Jerez (CEP) han elegido para sus XVII Jornadas de Historia de Jerez, que comenzaron ayer y que se desarrollarán hasta el 3 de junio en el Consejo Regulador, y que llevan por nombre 'El Jerez andalusí año (711-2011)'. "El objetivo es conmemorar un acontecimiento histórico de la trascendencia de la Batalla del Guadalete y acercar al profesional, al estudioso y al interesado el Jerez andalusí y revisar históricamente este periodo", aseguró el presidente del CEHJ, Eugenio José Vega Geán, que recordó que la iniciativa cuenta con la colaboración del Ayuntamiento, Cajasol, Consejo Regulador, 'Konsilia Tax Legal' y Diario de Jerez.

La cita fue inaugurada por el presidente de la Sociedad Española de Estudios Árabes, Jorge Lirola Delgado, que habló de 'Los procesos de arabización e islamización: el caso de Jerez', y destacó que la época de mayor esplendor en la ciudad fue la almohade (siglos XII-XIII), "con el mayor números de intelectuales según las fuentes escritas, algo que influye directamente en la arqueología". Una 'invasión' "pactada, nada traumática", excepto la Batalla del Guadalete, "ya que la población siguió siendo la de aquí, aunque parte se islamizó. Sin embargo, le damos mucha importancia a la cultura romana, pero lo que hizo fue, a base de fuerzas militares, aniquilar todo lo que había de las culturas resistentes. Eso sí que fue traumático. La árabe fue mucho más respetuosa. Heredamos la introducción en los cultivos, nuevos regadíos y el desarrollo urbano, a través del comercio, entre otras muchas cosas. De hecho, Jerez pasa a ser ciudad con los árabes". "Durante esta etapa -añadió- se le dio mucha importancia a la lengua, al léxico. Y Jerez fue una ciudad en la que en las épocas del Califato y la almohade se gana población de intelectuales, que emigran a Oriente en la época final". Lirola aseguró que todavía "queda mucho por hacer en el sentido en que no hay ningún jerezano que haya hecho una obra sobre su paisano, algo que nos dificulta saber más sobre los oriundos. Hay que seguir investigando".

Respecto a la conservación del patrimonio arquitectónico heredado, Lirola destacó que dicha misión "dice mucho de los pueblos, ya que preservan su memoria y el desarrollo sano debe tener sus raíces, que es la única forma de que las cosas perduren". A este respecto, Miguel Ángel Borrego, del CEHJ, dijo "echar de menos estudios arqueológicos serios sobre los últimos hallazgos en Jerez, ya que, por ejemplo, bajo la futura Ciudad del Flamenco han aparecido restos que son de los talleres de Medina Azahara".

Lirola recordó que hay más de un centenar de estudiosos del árabe que están elaborando la Biblioteca de Al-Andalus, en la que se refleja el desarrollo de dicha "invasión pactada" y sus principales intelectuales, "para tratar de recuperar ese legado. En el caso de Jerez hay que destacar numerosos poetas -la poesía era la prensa de la época-, y la música. Son algunas de nuestras señas de identidad porque para ello hemos sido puerta del Mediterráneo".

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios