Reserva flamenca

La esencia del cante de Jerez

  • El nuevo disco que apadrina la BBK promete

Evidentemente, ni son todos los están ni están todos los que son, pero dejando esa premisa a un lado, el nuevo disco que apadrina la BBK promete. Será la tercera apuesta de la entidad vasca por el flamenco jerezano, toda vez que con anterioridad ya subvencionó ‘La Nueva Frontera del Cante 2008’, con lo más granado de las nueva hornada de cantaores, y Mujerez, un excepcional trabajo abanderado por Dolores Agujetas, Juana la del Pipa y La Macanita que a día de hoy sigue cosechando éxitos allá donde va.

Su tercera parada se titula Jerez, al cante, que no es más que una oda a lo poco que aún conservamos de ese flamenco ancestral  de esta tierra que, por desgracia, con el paso de los años se está desvirtuando. Para ello, los productores de esta nueva aventura, Alfredo Benítez, José María Castaño y Gonzalo López, han contado con cantaores de la talla de  Manuel Agujetas, Manuel Moneo, Luis ‘El Zambo’, Fernando de la Morena, Capullo de Jerez y Juan Moneo ‘El Torta’.  A ellos hay que añadir las guitarras de Diego del Morao, Manuel Valencia, Manuel Parrilla, Fernando Moreno, Niño Jero y Barullito y el compás de palmas de la Filarmónica de Santiago, es decir, Gregorio, Bo y Chicharito.

Gonzalo López explica que el disco “viene a completar la trilogía que la Fundación BBK, a través de su obra social, planteó hace unos años y que le ha dado un alto grado de notoriedad en el flamenco. Empezamos apostando por los jóvenes, luego por las mujeres y ahora, en un proyecto que llevabámos planteando desde hace unos años, a las figuras consagradas”.

“Es aunar en un mismo proyecto, como dice Alfredo, a las últimas generaciones de cantaores que han aprendido el cante a través de la vivencia y de la escuela natural, ya que a partir de esa generación todo se ha hecho de manera distinta”, prosigue López.

La idea en sí, nos cuenta Alfredo Benítez, el alma mater de esta propuesta y al que hay que agradecer, como al resto, su amor por este arte, “la tenía en la cabeza desde hace 20 años pero por una cosa u otra siempre se ha ido retrasando. Quería plantear un nuevo Canta Jerez, aquel disco irrepetible y al que algunos catalogan como el mejor de la historia, pero con las generaciones posteriores. Durante todos estos años he hablado con los diferentes gobiernos e incluso con presidente de peñas pero siempre pusieron pega. Además, coincidió en que de una tacada se nos fueron La Paquera, Parrilla, El Mono y últimamente Fernando Terremoto y Moraíto, una persona clave en nuestros trabajos anteriores. Ya había perdido la ilusión hasta que Gonzalo, a través de la BBK, volvió a convencerme”.

 “El objetivo ha sido inmortalizar la forma de decir el cante de una generación que aún conserva a ultranza la escuela jerezana natural, esa del barrio, la calle, la familia, esa que tiene altanería o pequeñas locuras en estado natural, que de hecho las hemos permitido en el disco porque pienso que forman parte de la forma de decir el cante de Jerez...”, comenta Benítez.

Como en anteriores ocasiones, el jerezano estudio de La Bodega, que dirige Josema García-Pelayo, ha sido el escenario elegido para dar forma a un compacto en el que “el lema Jerez es lo más importante”, apunta José María Castaño, otro de los productores.

“La forma genuina de expresión del jerezano, su compás, su agresividad cantando, a veces la locura creadora y seis grandísimos metales que se amparan, aún en el siglo XXI, en la más clara tradición cantaora de sus casas”, continúa.

El periodista jerezano admite que “a cada uno le hemos pedimos lo que entendemos que más puede aportar, siempre buscando un equilibrio. Por ejemplo, la siguiriya a Agujetas, la soleá a Manuel Moneo, la bulería para escuchar a Luis ‘el Zambo’, los tientos tangos a Capullo, una siguiriya cortita a Fernando de la Morena, el taranto y la bulería al Torta...”.

Además, el disco en sí, compuesto por doce temas, se completa “con una ronda de tonás y martinetes y un fin de fiesta más alguna sorpresa final que hay por ahí”, relata.

 Una vez concluida su grabación, la puesta de largo no tendrá mejor escenario  que el XVI Festival de Jerez (2 de marzo en Villamarta), el escaparate idóneo para mostrar al mundo un producto ‘made in Jerez’ y que, como apunta el propio Castaño, “será una oportunidad única e incluso un hecho histórico de unir en un mismo escenario a voces inigualables, todas dotadas de una personalidad propia”.

El disco también ha servirá para homenajear a dos de los artistas que nos han dejado recientemente y que en un principio estaban llamados a formar parte de este nuevo proyecto. “Este trabajo queremos también que sea una dedicatoria a dos personas con las que contábamos pero que por circunstancias de la vida nos han dejado antes de tiempo. Hablo de Fernando Terremoto y Morao, dos personas a las que teníamos mucho cariño”, explica Gonzalo.

El ansia de seguir fomentando la marca Jerez en el flamenco no queda aquí pues el equipo ya prepara “otros proyectos para relanzar a algunos artistas con algún disco en solitario, con quien ya está hablado, y otros en grupo, dedicado uno a una familia y otro a voces anónimas o poco conocidas pero que son una joya y están escondidas al gran público”, concluye José María Castaño.

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