El héroe hecho carne y hueso

Comentarios 0

He aquí un artículo de primera necesidad en la colmada despensa que representa la producción de Hollywood. Río bravo contiene instantes de genialidad que obligan a reconocerla y admirarla como la obra maestra que es. Esa especie de resorte que salta cuando nos detenemos a contemplar en El Prado obras como El triunfo de la muerte. Resorte psicológico por el que no hace falta que nadie nos diga que asistimos a un momento culminante en la historia del Arte. Hastiados de tanta producción contemporánea que deja al espectador huérfano de sensaciones y, lo que es peor, exige que olvide lo visto cuanto antes, siempre es buen momento para rescatar esta cumbre en la que los tipos duros del western clásico se transforman en carne humana, con sus virtudes y sus grandes defectos. Especie de antihéroes, borracho y tullido incluidos, en un aura crepuscular sustentada por una economía visual que contiene la tensión que imprime la maestría hawksiana y un guión soberbio firmado al alimón por Furthman y Brackett, dos de los que cabalgaron juntos. Casi medio siglo después del estreno, esta edición especial incluye, entre otras exquisiteces, un documental sobre Hawks (El hombre que hacía las películas); comentarios sobre la obra de Tarantino y Carpenter; y un paseo por los míticos estudios de Old Tucson.

Etiquetas

más noticias de CULTURA Ir a la sección Cultura »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios