El inquietante universo de un dúo olvidado

La figura del productor Val Lewton suele estar asociada a la del director Jacques Tourneur, con el que trabajó en Yo anduve con un zombi, La mujer pantera o El hombre leopardo. Mucho menos conocida es su colaboración con el que entonces era un director prometedor, Mark Robson, que venía de montar Ciudadano Kane y posteriormente se haría famoso por sus dramas sociales como Más dura será la caída. Manga se ha lanzado al rescate y ofrece cuatro películas que surgieron de esa feliz conjunción. Todas ellas tienen la factura inquietante, madura e intelectual de ese brillante hombre del cine que fue Lewton, pero también cuentan con una puesta en escena audaz de un Robson encantado con la experimentación. Los planos picados y lúgubres hacen sombrío el manicomio de Bedlam, el satanismo que centra la trama de La séptima víctima se aborda desde el lenguaje del thriller negro, El barco fantasma trabaja más la textura moral de los personajes que el elemento sobrenatural... en fin, excelentes obras por descubrir.

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