Una tercera vez cargada de misterio y mucha emoción

Para la realización de esta ópera, Benjamín Britten se basó en uno de los misterios medievales puestos en escena en la ciudad inglesa de Chester. Estos misterios fueron interpretados por gentes sencillas. Las partes vocales infantiles eran cantadas por coristas de la iglesia local o la catedral. Cada gremio de artesanos realizó una obra del ciclo desde lo alto de un carro. El conjunto de carros, a modo de desfile, se desplazaba de un lado a otro de la ciudad, con el fin de que el público de todas las zonas pudiera contemplar las representaciones.

'El diluvio de Noé' de Britten se ha programado en dos temporadas distintas en el Teatro Villamarta con una producción propia, en 2006 y 2008. "En ambos casos, la participación y el efecto que ha tenido en los jóvenes nos ha compensado con creces la dificultad de coordinar y trabajar con los diversos colectivos infantiles", cuenta la directora del Villamarta, Isamay Benavente. En esta ocasión, "queremos re-inventar la producción existente creando una nueva producción, casi desde cero, donde participan aún más colectivos de jóvenes de nuestra ciudad, involucrados incluso en la creación de la escenografía y las imágenes de vídeo". "Nuestro próximo 'Diluvio' es un proyecto construido por los jóvenes. Una ópera para todos los públicos, de 0 a 99 años. Una producción muy trabajada cuyo resultado conseguirá los objetivos deseados", concluyó Benavente.

El director musical, José Miguel Román, apuntó que los salmos que cantará la Congregación "los recopiló Britten en su día y están insertados en la ópera. Unos salmos que articulan el propio discurso de la ópera que enfocan todo el dramatismo de la obra que sumergen al público en un terror, miedo absoluto y confiar en Dios para que nos salve. Una ópera que va de emoción tras emoción y no da tiempo de digerir lo que ha pasado cuando llega una nueva sorpresa. El diluvio va a llegar".

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