Un viaje a los años 70 a ritmo de rock and roll

  • 'The Waterlines', 'Please' y 'Smoking Stones' transportaron al público de Ifeca a la edad más dorada de esta música con tres tributos inigualables

Camisetas de 'Iron Maiden', de Jimi Hendrix o de 'AC-DC', tatuajes, pañuelos en la cabeza y cuernos con los dedos. Este ambiente es el prototipo que suele vestir un concierto de rock and roll, pero no el único. Bajo el nombre de 'It's only rock and roll' -conocido tema de 'The Rolling Stones'-, el patio del Palacio de Exposiciones y Congresos de Ifeca albergó en la noche del sábado un concierto triple sin precedentes en la ciudad. Y cuando hablamos de prototipo, realmente se queda en eso, pues la variedad de edades y estilos entre el público saltaba a la vista. Cierto es que en general se respiraba ese aire setentero propio de estos acontecimientos, pero llamaba la atención la heterogeneidad de las personalidades que se pudieron encontrar.

Si bien cualquier persona que estuvo allí no presenció en directo a 'Dire Straits', 'U2' ni 'The Rolling Stones', esta velada fue lo más cercano que pudo estar. El patio exterior de Ifeca acogió un gran escenario escoltado por dos pantallas para rendir tributo a tres de las agrupaciones más legendarias de la historia del rock, mencionadas anteriormente, y la cita no defraudó a nadie. Con diez minutos de retraso -a las 21,10h-, la agrupación sevillana 'The Waterlines' comenzó su espectáculo con su homenaje a 'Dire Straits', única banda de las tres que no continúa en activo. Asemejándose de forma sorprendente a las notas y acordes de los londinenses, hicieron saltar a propios y extraños con canciones desde las más míticas hasta otras no tan conocidas por cualquier rockero no tan seguidor del grupo que nació en 1977. Tras aproximadamente una hora de duración y con uno de los momentos cúlmen con la reproducción tremendamente conseguida de 'Sultans of swing', parecía que se despedían definitivamente de Jerez, pero no. Por supuesto, y con el añadido de la petición de algunos de los asistentes, cerraron su genial actuación con 'Money for nothing', para dejar paso al tributo a los irlandeses U2.

La gente se mostró completamente partícipe de la música durante toda la noche y, acompañando el espectáculo con comida, cerveza y otras bebidas, los más de mil presentes recibieron con muchas ganas el salto al escenario de 'Please', que con 'Hello, hello' abrió su tributo a Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen. Durante casi dos horas de actuación, Miki Fargas -vocalista-, Edu Zafra -guitarrista-, Miguel Ángel Mateu -bajista- y Alex Gaspa -batería- trajeron desde Barcelona las atrapantes y geniales melodías de U2, el grupo que vio la luz un año antes que 'Dire Straits' -1976-, y que sigue en activo.

Además de lo literalmente musical -que se alargó algo más que los demás-, quien hizo las veces de Bono sobre el escenario llevó también a cabo un gesto que le honra y del que muy posiblemente el propio Bono estaría muy orgulloso, teniendo en cuenta su compromiso social y político con muchos de los problemas del mundo. Un rato antes de acabar, y con la bandera irlandesa sobre sus hombros, recordó a las víctimas del reciente atentado en Niza y del golpe fallido de Turquía, además de recalcar el no uso de la violencia en ninguna de sus versiones, desde el amor al vecino hasta el respeto a cualquier raza, religión u orientación sexual.

Los barceloneses se despidieron entre gritos y aplausos tras hacer saltar al público durante un buen rato para dejar paso a un descanso y al plato fuerte de la noche según algunos: 'The Smoking Stones', catalogado como uno de los mejores tributos a 'The Rolling Stones' del planeta.

Como ya dijo en una entrevista concedida a este diario días atrás Sergio Ortiz, vocalista de este grupo también procedente de Barcelona, "es músico y fan a la vez", y se demostró. Sin duda, la puesta en escena de los 'Smoking' fue la más espectacular por el tremendo parecido de Sergio con Mick Jagger. Y no sólamente en cuanto al aspecto físico -que también, por corte de pelo y vestimenta-, sino por su tremendo desparpajo sobre el escenario calcando los movimientos del legendario músico inglés. Desde baladas hasta puro rock and roll, como los auténticos 'Rolling', esta formación trajo a Jerez lo más cercano a éstos que seguramente nunca podremos ver. Hasta aproximadamente las 2,30 de la madrugada, el patio de Ifeca sonó al ritmo de 'Paint it black' o 'I can't get no (satisfaction) -que cerró el concierto-', entre otros muchos himnos que personas de todas las edades cantaban al unísono mientras movían las caderas.

De esta forma, y con una foto con el público de cada una de las bandas, el pequeño festival 'It's only rock and roll' dejó un buenísimo sabor de boca entre aquellos que decidieron acudir, que a pesar de que no fue un público excesivamente masificado, reunía esa heterogeneidad de estilos y edades y, por supuesto, de procedencias. Gente de toda la provincia e incluso de zonas del centro y norte de España tuvo el placer de disfrutar de esta noche de rock and roll en Ifeca, con la excelente compañía de tres bandas que hacen viajar a los oyentes a la mejor etapa de esta música.

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