Entre paréntesis

Rafael Navas

rnavas@diariodejerez.com

Caballos por partida doble

En pleno verano, con más de media ciudad de vacaciones, en temporada de conciertos y sin haber celebrado aún la Fiesta de la Bulería, irrumpe en Jerez uno de los debates más trascendentes y a la vez controvertidos del año: la fecha de la Feria del Caballo. Ya saben, en 2018 será del 5 al 12 de mayo porque así se ha consensuado en la Mesa del Turismo que lidera el Ayuntamiento. Y se ha vuelto a liar porque el primero de los fines de semana (por si alguien se había perdido, Jerez tiene desde el año pasado dos fines de semana, de sábado a sábado, como ha copiado Sevilla) coincide con la celebración del Gran Premio de España de Motociclismo en el que, dicen, se llamará desde entonces Circuito de Jerez-Ángel Nieto en honor del 12+1 veces campeón del mundo.

Sí, ha vuelto a ocurrir. La última vez que se dio esta circunstancia, en 2010, el Ayuntamiento entonces gobernado como ahora por el PSOE prometió que nunca jamás volverían a coincidir una feria con un mundial de motos. Pero ya se sabe que Nunca Jamás era aquel país que visitaba Peter Pan pero que nunca jamás lo visitaban los políticos. Así que, ocho años después, volverán a rugir las motos junto a las casetas. La excusas oficiales son: la última semana de abril no podría celebrarse la Feria al no haber cacharritos (no sé qué harían muchos padres y madres si pudieran votar sobre esto...) y que la tercera de mayo coincidiría con el Rocío, con mucha gente fuera de la ciudad y "sin caballos". O sea, que Mundial y Motos y Feria coinciden por los cacharritos y por el Rocío, que por lo que se ve tienen más fuerza que los hosteleros y hoteleros de la ciudad que en la Mesa del Turismo han dado su visto bueno a la fecha. Es cierto que muchas personas se van a hacer el Camino en la que sería la fecha que teóricamente sería la más idónea (no todos los días, pero en fin), pero lo de que la Feria se quedarían sin caballos por ese motivo es algo que no se cree nadie. Basta echar un vistazo a los ejemplares que pasean por el González Hontoria, donde los que tiran de los enganches no tienen nada que ver con los que van al Rocío. A ver si ahora va a resultar que son los mismos. Todo esto suena más bien a que el gobierno municipal y los hosteleros/hoteleros no han querido quedar mal con los rocieros y han preferido perder un fin de semana y enfrentarse a las críticas ciudadanas por las posibles molestias de las motos en un par de días de Feria (que tampoco es para tanto, dirán algunos). Gobernar es sopesar, consultar y tomar decisiones que, a pesar de todo, no gustarán siempre a la totalidad de los ciudadanos. Eso sí, con esta decisión, en 2018 les esperan más quebraderos de cabeza de los habituales a Agustín Muñoz y a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad en esos dos o tres días.

Ya lo hemos comentado en otras ocasiones: al final, la Feria está por encima de los políticos y de sus determinaciones. Y ahora que es tan larga, hay tiempo para todo y para todos. Dicho todo esto en pleno agosto, que ya mismo está aquí la Navidad...

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios