Ahora que está tan de moda empatizar con todo lo que nos rodea, ¿se imagina usted que en su trabajo tardasen en pagarle nueve meses? Pues ese es el tiempo medio que tarda el Ayuntamiento de Jerez en abonar sus facturas a los proveedores. El Ministerio de Hacienda acaba de dar un serio toque de atención al Consistorio jerezano por este motivo, reclamando al Gobierno de Mamen Sánchez la elaboración de un Plan de Viabilidad que garantice el pago en el período establecido por ley si no quiere que las cuentas municipales sean intervenidas. Al margen de las explicaciones que puedan darse, el asunto es de una enorme gravedad ya que estamos hablando de una media de 283 días para cobrar un trabajo ya hecho, lo que puede significar la ruina de muchos negocios y de muchas familias. Si, además, tenemos en cuenta que el montante total de la deuda a proveedores asciende a casi 79 millones de euros, esto se traduce en que ese dinero deja de ponerse en circulación, lo que repercute directamente en la economía de una ciudad que aún no se ha recuperado del tsunami de la recesión económica. Igual de preocupante es la confirmación de las tensiones de tesorería de un Ayuntamiento arruinado, con mil millones de deuda, que debe cumplir a rajatabla el Plan de Ajuste al que está sometido. La aplicación de todas y cada una de sus medidas son necesarias para poder atender todas y cada una de sus obligaciones de pago, ya que no hay que olvidar que existe una prelación de pagos en la que los proveedores son los últimos de la fila.

Y en este contexto de mirar con lupa cada euro que se gasta de las arcas públicas, no deja de llamar la atención la denuncia hecha estos mismos días por CGT y CSIF. Ambos sindicatos han puesto el grito en el cielo tras confirmarse que el Gobierno municipal tiene previsto contratar los servicios de un bufete de abogados externo pese a existen en el Ayuntamiento al menos 50 juristas y un grupo importante de expertos en cuestiones públicas, según han alertado. Control del gasto en los hogares jerezanos significa prescindir de todo aquello que no es absolutamente necesario, aunque los deseemos y nos guste tenerlo. No estaría mal tomar nota.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios