Habladurías

Fernando Taboada

Todos los años sois iguales

LOS años tienen una virtud. Acaban pronto. Y este no va a ser menos. Aunque al hacer recuento de lo ocurrido en los últimos doce meses, las noticias insinúen justo lo contrario (pues ahora mismo juraríamos que lo que sucedió en el pasado enero pertenece a la época de nuestros tatarabuelos), no hay que dejarse engañar. Sólo es una ilusión óptica.

De hecho, más tiempo hace de la caída del muro de Berlín que del referéndum para aprobar el Estatuto andaluz y, sin embargo, el primero parece que ocurrió ayer mismo, mientras que lo del Estatuto (una de las grandes noticias de este año) despide ya cierto tufo a naftalina.

Con las mismas cuentas, si a alguien se le ocurre hablar hoy del anterior alcalde de Jerez, aquel que estuvo más de veinte años gobernando y que dio tanta guerra (sí, hombre, ¿cómo se llamaba?) pensará que la alcaldesa actual llegó al poder cuando el NO-DO empezó a emitirse. Y no es así.

Este curioso truco de magia se debe a que el tiempo está hecho de la misma fibra que algunas prendas de vestir. Los años se comportan como esos jerséis, que lo mismo se estiran hasta que las mangas llegan a las rodillas, que luego se meten en la lavadora y, por los caprichos de la física molecular, salen hechos un gurruño.

La prensa no tiene la culpa de que las noticias de 2007, una vez liquidado el año, tengan la misma actualidad que una película de Marisol. Ni es responsable de que la dimisión de un ministro de Defensa, que en su día se convirtió en gran acontecimiento, suene ahora, pocos meses después, tan anticuado como el consultorio de Elena Francis. Lo que no entiendo es por qué se empeñan los medios de comunicación en redactar estos dichosos resúmenes del año. Con la excusa de hacer inventario, los espíritus perversos encargados de elaborarlos, no hacen otra cosa que revelar a los personajes públicos lo precaria que es su fama. Y además, si lo que sucede en 365 días cabe comprimido en apenas dos páginas, es legítimo preguntar: ¿para qué salen los periódicos todos los días?

Por otro lado, salvo en pequeños detalles, los hechos que registran estos resúmenes anuales se repiten una y otra vez. De manera que el condenado 2007, ahora ante el pelotón de fusilamiento, ha sido como cualquier otro año. Igual que siempre, Sarkozy ganó las elecciones en Francia, Doris Lessing se llevó el Nobel de Literatura, y Scorsese, el óscar al mejor director. Como todos los años, secuestraron la edición de la revista "El Jueves", robaron unos mapamundis de la Biblioteca Nacional y se aprobó la Ley de Memoria Histórica. Como todos los años, ya digo, murió Pavarotti, y Deborah Kerr,y Umbral, y Coll, y Fernando Fernán Gómez. En fin, más de lo mismo.

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