Entre paréntesis

Rafael Navas

rnavas@diariodejerez.com

Y mañana es Navidad

Las que ayer terminaron oficialmente con la llegada de los Reyes Magos han sido las fiestas navideñas más intensas y fructíferas que se recuerdan en mucho tiempo en Jerez. Si nos atenemos al número de visitantes y a las ventas de las que hablan (a falta de un balance definitivo) tanto hosteleros como comerciantes, estamos ante unas Navidades de récord, un período festivo que se va alargando en el tiempo porque cada vez genera más movimiento económico. Tenemos que remontarnos a mediados de noviembre pasado, que se dice pronto, para encontrar las primeras zambombas, privadas pero auténticas, que se han celebrado en el Jerez de la Navidad de 2017. Desde entonces y hasta el 24 de diciembre, no sólo en días festivos y fines de semana, se ha colgado el cartel de no hay plazas en muchos hoteles y ha sido difícil encontrar hueco en bares y restaurantes. Tras la Navidad, la afluencia no ha bajado, como sucedía hasta hace poco tiempo, y se ha mantenido el nivel de consumo en la hostelería de los días de zambombas. Tampoco el comercio, tanto en el centro como en grandes superficies, ha notado el bajón ninguna semana desde que comenzó diciembre. En suma, algo está cambiando y esperemos que para bien. Es una estacionalidad, por supuesto, pero la campaña de Navidad, la más importante del año para el comercio, ya no dura sólo diez días. Se percibe una mayor alegría en el consumo y éste, necesariamente, ha de traducirse en mayor riqueza y empleo, aunque por supuesto no sea la panacea. Esta última campaña navideña ha sacado del paro a 462 jerezanos según las cifras del Servicio Andaluz de Empleo y, si bien muchos de los contratos son temporales y de escasas horas, se está rompiendo con la tendencia que apuntaba en los últimos años a la destrucción de puestos de trabajo.

Puede resultar exagerado calificar todavía de 'industria' a la Navidad jerezana. Pero, tiempo al tiempo. El efecto llamada cada año es mayor y si las cosas se hacen bien, podemos estar ante el mayor período festivo y generador de riqueza y empleo de todo el año en Jerez. Un motor que, a su vez, mueva a otros motores que llevan años parados en la ciudad. Para que esa maquinaria se siga moviendo, es muy importante que desde el Ayuntamiento se cuiden los detalles, se respeten los símbolos y las tradiciones, se haga cómoda y limpia la ciudad. Los jerezanos debemos poner también de nuestra parte en todo ello, pues somos los principales anfitriones y a la vez embajadores de todos estos encantos que atraen cada vez a más visitantes. Todos debemos seguir poniendo el mismo empeño y espíritu durante el resto del año.

No es extraño que, por todo ello, hoy 7 de enero haya muchas personas a las que, por un motivo u otro, les embargue cierta tristeza. Porque se acaba un periodo festivo en el que seres queridos que viven fuera han podido regresar unos días a casa. Porque se acaba una temporada de ventas que da para vivir algunos meses a mucha gente. Así que, aunque a muchas personas no les guste la época de año que acaba de terminar y estén deseando volver a la 'normalidad' (¿qué es eso?), otras están deseando escuchar de nuevo: "... y mañana es Navidad".

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