Manuel Naranjo Loreto

El umbral perceptible

ESTE segundo trabajo de la catalana Lidia Pujol es una interesante incursión en un repertorio lírico-musical que ha tenido una larga tradición a lo largo de toda la geografía pan-hispánica. Un repertorio que, integrado en la cadena de transmisión oral y en los pliegos de cordel, se ha caracterizado por mostrarnos de manera sencilla, pero con todo lujo de detalles, historias cargadas de dolor y en las que la mujer es la principal protagonista. Canciones desgarradoras, donde se no hablan de incestos, asesinatos, violencia de género, reflejo fiel de una situación que, muy a nuestro pesar, no ha cambiado mucho.

Els amant de Lilith es un trabajo que, si bien, se soporta sobre una lírica de tradición oral, los textos han sido recogidos en Cataluña, Baleares y Valencia, se le ha incorporado un interesante catálogo de fuentes musicales, proporcionando un aire renovador al universo de esta "contadora de historias". El disco está registrado en directo en el Teatro Nacional de Cataluña, una muestra evidente de que Lidia Pujol posee unas dotes inmejorables en escena, transmitiendo energía y marcando poderosos vínculos entre las historias que nos canta, sus músicos y los que intervenimos pasivamente .

Las composiciones y arreglos se han diseñado partiendo de estructuras musicales tradicionales en los que una exquisita combinación de los timbres proporciona al trabajo musical una serie de recursos que envuelven de fantasías esta grabación. Los arreglos han corrido a cargo de Pau Figueres y un pianista que hemos visto recientemente acompañando a María del Mar Bonet, Dani Espasa.

La voz de Lidia Pujol traspasa el umbral de lo perceptible, no basta que nuestros oídos escuchen, nuestro corazón debe sentir. Un sensacional disco, maduro y muy especial para gente sin complejos.

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