Acepta dos años de prisión por distribuir pornografía infantil

  • Un vecino de Sanlúcar descargó y difundió archivos pedófilos desde el ordenador de su casa

La acto de conformidad tuvo lugar en el Juzgado de lo Penal número 1, ubicado en los bajos del Estadio Carranza. La acto de conformidad tuvo lugar en el Juzgado de lo Penal número 1, ubicado en los bajos del Estadio Carranza.

La acto de conformidad tuvo lugar en el Juzgado de lo Penal número 1, ubicado en los bajos del Estadio Carranza. / JESÚS MARÍN

El Juzgado de lo Penal número 1 de Cádiz ha condenado a un vecino de Sanlúcar a dos años de cárcel por distribuir material pornográfico infantil. No obstante, el magistrado ha suspendido la ejecución de su entrada en prisión siempre y cuando no vuelva a delinquir por un periodo de tres años.

Asimismo, el juez ha impuesto al pedófilo la medida de libertad vigilada por cinco años consistente en la inhabilitación especial para el ejercicio de cualquier profesión en la que deba hacerse cargo de hecho o derecho de menores (ya sea en educación infantil o secundaria o como entrenador o miembro de un equipo deportivo).

El pederasta consumió pornografía infantil "con conciencia y voluntad para ello"

El procesado evitó la celebración del juicio toda vez que las partes personadas en este procedimiento llegaron a un acuerdo. El hombre aceptó la autoría de los hechos por los que venía siendo acusado y el magistrado dictó sentencia de conformidad y, por lo tanto, firme.

Ha quedado probado entonces que este sanluqueño tenía tendencias sexuales que le hacían proclive a satisfacer su líbido con material audiovisual que representa a menores de edad en posturas, comportamientos y actos sexuales explícitos.

Tras recibir los archivos en su equipo informático, el pederasta los incluía en carpetas de almacenamiento sin dejar de mantener parte de los ficheros a disposición del resto de usuarios de las redes de intercambio, pues ésta era la única forma de hacerse con material pornográfico sin riesgo aparente y con una velocidad de descarga superior.

Por lo tanto, el hombre no sólo descargó, sino que también distribuyó "con conciencia y voluntad para ello" archivos pornográficos en cuya elaboración habían sido evidentemente utilizados menores de edad.

Así, el 8 de octubre de 2015 se recibió en el juzgado decano de Madrid un atestado policial derivado de un informe del Grupo de Trabajo Internacional de Cibercrimen de América de Interpol elaborado con el fin de localizar el tráfico de material pedófilo en redes sociales. De esta manera, fueron localizados las direcciones IP desde las cuales se estaban llevando a cabo bajadas y subidas de diferentes ficheros de esa naturaleza. En este caso, el ahora condenado se descargó entre el 14 y el 15 de junio de 2015 varios vídeos de pornografía infantil.

Tras determinarse la identificación del usuario con los titulares telefónicos de las líneas de datos, se solicitó la correspondiente autorización judicial de entrada y registro en su domicilio, lo que tuvo lugar el 9 de diciembre de 2015. En dicha inspección la Policía Nacional halló diversos soportes informáticos, CDs, DVDs, una tablet, un portátil, tres discos duros y un móvil. Se pudo comprobar que el sanluqueño tenía almacenados en su ordenador de sobremesa archivos de pornografía infantil y que pese a que había borrado una semana antes el disco duro, en ese momento se encontraba descargando y compartiendo material pedófilo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios