Denuncian el lamentable estado en que se halla el cuartel de la Guardia Civil en Arcos

  • La AUGC critica la ruinosa situación de la sede principal del Instituto Armado en la Sierra

Los guardias civiles de Arcos tienen el enemigo en casa, pero no se trata de ningún delincuente. Muros apuntalados, grietas en los dinteles de las puertas, zócalos inexistentes y fisuras amenazantes en paredes y suelos están poniendo en serio peligro la seguridad de los agentes y de los propios ciudadanos, según ha denunciado a este periódico la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). La situación es tal que a una agente le cayó un trozo de cornisa en el hombro que pudo haberle causado lesiones. Ante este panorama, los 40 agentes sufridores preven manifestarse mañana a las 11 ante el acuartelamiento, estrenando casi, el "privilegio" que les otorga la reciente Ley de Derechos y Deberes del Guardia Civil: manifestarse siempre que no sea de uniforme ni haya connotaciones políticas. Junto a familiares y amigos, protestarán por el lamentable estado de este edificio, el de mayor dotación de la comarca y el segundo más representativo del Instituto Armado en la Sierra, después de las flamantes y espaciosas dependencias de la Compañía en Villamartín, con una plantilla, sin embargo, mucho menor.

El colectivo de guardias civiles asegura que el deterioro del inmueble se debe a las deficiencias estructurales que padece desde 2006. Algunas de las grietas que aparecieron en pavimentos, muros y tabiques alcanzan una anchura de unos tres o cuatro centímetros. Otras son incluso mayores, de manera que hasta se desprenden escombros de grandes dimensiones que, al caer, pueden ocasionar lesiones graves.Los agentes de la unidad han dado cumplido parte a la Dirección General de la Guardia Civil, de quien depende el mantenimiento de los acuartelamientos, así como a la Comandancia de Cádiz.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios