Dictan una orden de alejamiento al agresor de un enfermero en Jédula

  • La juez determina que guarde una distancia de 100 metros con la víctima que aún se encuentra de baja · El imputado dio varios puñetazos y patadas al sanitario cuando le asistía en una cafetería

La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Arcos ha dictado una orden de alejamiento contra un hombre que agredió a un enfermero hace mes y medio en una cafetería de Jédula en el momento en que era atendido por el sanitario.

Los hechos ocurrieron el pasado 27 de octubre cuando el enfermero recibió una llamada de la Cafetería Central de Jédula donde había un hombre tumbado que requería ayuda médica. El sanitario, acompañado de un celador, se desplazó hasta el establecimiento y al comprobar que había una persona tendida en el suelo intentó ayudarla a levantarse, instante en el que el propio paciente comenzó a agredirle. En las diligencias previas se recoge que el enfermero recibió un golpe en un hombro que le hizo caer y luego fue nuevamente agredido por todo el cuerpo con puñetazos y patadas. Según testigos, el atacante también profirió insultos contra el facultativo y, además, le dijo que "como tenga partido el dedo, te voy a partir los diez dedos de la mano".

La víctima tuvo que ser trasladada a un centro médico de Arcos donde se le diagnosticó "erosiones en ambos codos, herida inciso-contusa sangrante con edema en pierna izquierda, inflamación en zona cervical con eritema y crisis de ansiosa". Tras ser atendido de sus heridas, denunció los hechos y desde entonces se encuentra de baja laboral, aunque está previsto que se reincorpore al trabajo en pocos días.

La juez ha prohibido al agresor, S.C.C., aproximarse al enfermero, así como a su domicilio, a una distancia no inferior a los 100 metros durante el tiempo que dure la tramitación de las actuaciones penales. Asimismo, también ordena la misma distancia de alejamiento del ambulatorio de Jédula donde trabaja el enfermero, ya que en las diligencias judiciales se observan testimonios en cuanto a que el imputado había acudido con posterioridad a la agresión a dicho centro sanitario preguntando por el sanitario y profiriendo amenazas.

El agresor está acusado de la comisión de un delito de atentado contra funcionario público y por falta de injurias y amenazas, que se castiga de uno a tres años de prisión. Este tipo de sucesos ya tuvo un precedente el pasado mayo en el mismo centro de salud de Jédula. En esa ocasión, otro enfermero fue brutalmente golpeado por una persona que insistía en que se atendiera urgentemente a su pareja embarazada. Por estos hechos, se iba a celebrar un juicio rápido en Arcos, pero el juez suspendió la vista al considerarlos como un delito y no como una falta como antes estaba observado.

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