La ampliación de la piscina municipal en 2007 redujo a la mitad el número de usuarios

  • Las instalaciones han sido las más utilizadas hasta el ejercicio anterior · El Ayuntamiento pagará 200.000 euros por pérdidas

Según el balance de la Concejalía de Educación presentado hace unos días, la Ciudad Deportiva ha sido el lugar más concurrido para hacer deporte durante 2007 de entre todas las instalaciones que hay en la ciudad. Los 340.000 usuarios contabilizados (se entiende que un portuense que acude dos veces al Polideportivo cuenta como dos usuarios) del Polideportivo suponen casi la mitad de todas las personas que utilizaron alguna pista del municipio el pasado año.

Este dato sobresale de la memoria estadística de 2007 ya que en los últimos años, la Piscina Municipal de la calle Valdés siempre ha sido predominante en cuanto a las instalaciones deportivas portuenses, por encima incluso de la Ciudad Deportiva.

El relevo de la piscina por el de la Ciudad Deportiva como enclave favorito para los deportistas de la ciudad se debe principalmente a las obras de ampliación que se ejecutaron durante gran parte del año pasado en las instalaciones de la calle Valdés. Los trabajos comenzaron cuando estaba Joaquín Corredera (PSOE) a cargo de la Concejalía de Deportes, pero no fue hasta más tarde, en abril de 2007, cuando se tuvo que cerrar la piscina para terminar la conexión entre la antigua zona cubierta y su ampliación. Se preveía un paréntesis de sólo 45 días, e incluso el gobierno de IP pensaba que las obras estarían finalizadas antes de las elecciones. Sin embargo, la inauguración se fue retrasando por diferentes problemas, que alimentaron cierta polémica, provocando las molestias de los usuarios (no sólo deportistas sino también personas que acudían por razones terapéuticas) y contribuyó a un cruce de acusaciones entre las diferentes formaciones políticas. Finalmente, los usuarios no pudieron volver a su rutina hasta los últimos días de octubre del año pasado: cerca de siete meses de paréntesis. El parón contribuyó, y así lo señaló el propio edil de Deportes, Francisco Aguilar hace unos días, a que la piscina redujera en más de la mitad el número de usuarios de un año a otro. Si en 2006 contabilizó 347.000 usuarios, en 2007 sólo fueron unos 155.000.

El descenso de público en las piscinas municipales ha provocado unas pérdidas económicas a la empresa concesionaria de su gestión, que serán reembolsadas por el Ayuntamiento mediante el pago de una subvención de 200.000 euros, según reza en los presupuestos municipales para 2008.

No obstante, este verano, en agosto, finaliza el contrato con la empresa que gestiona estas instalaciones, Explotaciones Deportivas Portuenses, en la que existió un enfrentamiento entre los socios de la cooperativa que acabó en los juzgados. Actualmente está pendiente el concurso para la contratación de una nueva empresa y, según apuntó el alcalde durante la reinauguración, el pliego de condiciones que regule dicha contratación, que ya está redactado, tratará de abaratar los costes del servicio.

La ampliación de las instalaciones (que ahora cuentan con dos piscinas cubiertas y otras salas deportivas y terapéuticas) costó unos 2,5 millones de euros, siendo financiada entre la Diputación provincial y el Ayuntamiento al cincuenta por ciento.

Las piscinas de la calle Valdés cuentan además con otras dependencias como salas de musculación y de masajes. Y no sólo se practica la natación (particulares, institutos o el propio Club de Natación Portuense, entre otras instituciones), sino que también son usadas por el Club de Waterpolo portuense.

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