La calidad de los aceites serranos, clave para afrontar la competencia

  • Arranca en Setenil SierraOliva 2008, que reunirá hasta mañana a un sector que ve su futuro amenazado por la producción intensiva asentada en otras zonas

Los productores del aceite de oliva de la Sierra gaditana se asoman a corto plazo a tres retos de futuro para mantener en competencia la mayor industria agroalimentaria de la comarca. Son la apuesta por unos aceites de extrema calidad, la apertura de nuevos mercados y la concentración de estrategias por parte de productores, industrias envasadoras y almazaras.

Con este marco de referencia abrió ayer sus puertas la feria SierraOliva, en Setenil, que cumple su noveno año de vida para promocionar los aceites de la tierra. Una muestra en la que estos días se debate sobre el trabajo que tiene por delante la industria aceitera local. Y es que el sector del olivar de montaña, propio de esta comarca, tiene unas características muy definidas tanto por su orografía como por sus altos costes de producción, que ha de redefinirse ante el horizonte que se plantea con la entrada de un modelo empresarial de producción intensiva asentada en otras zonas, en la que se ha introducido el riego, que genera más beneficios y abarata costes.

Éste es el foro de reflexión de esta muestra ferial, que reúne hasta este domingo a 40 expositores de almazaras y de industrias agroalimentarias en el pabellón polideportivo de este pueblo. Su inauguración corrió ayer a cargo del alcalde de Setenil, Cristóbal Rivera, y el delegado del Gobierno andaluz en Cádiz, José Antonio Gómez Periñán.

En cifras, la producción del oro amarillo serrano está en auge. Por ejemplo, la cooperativa El Agro, ubicada en Setenil y que arropa a unos 900 pequeños olivareros, ha cerrado esta campaña con unas cifras históricas: ha molturado 14 millones de kilos de aceitunas, de los que el 90% se ha destinado a la producción de aceite virgen extra. Es un hito en la dilatada vida de esta cooperativa que comercializa dos marcas, según cuenta su presidente Rogelio Márquez. Este año ha superado el tope que alcanzaron hace cuatro ediciones, cuando llegaron a los 12 millones de kilos. Sus asociados se extienden por unas 3.000 hectáreas de cultivos.

En otros pueblos eminentemente olivareros como Olvera y Algodonales, la climatología ha condicionado el volumen de la producción pero no la alta calidad obtenida en los aceites. Por ejemplo, la cooperativa Los Remedios ha descendido su cosecha en un 18% con respecto al pasado año, sin que ello haya afectado a la calidad del fruto y a la estabilidad de los precios. Los Remedios ha recogido 13 millones de kilos de aceitunas y sacará al mercado 2,5 millones de litros de aceites.

Menos suerte han tenido los olivareros de Algodonales, que se agrupan en la cooperativa Nuestra Señora del Rosario. Les ha dado de lleno la sequía y la producción de olivas ha descendido a la mitad. Pondrán al mercado este ejercicio 600.000 litros de aceite envasado y 50.000 más que lo destinarán para la refinería.

Por su parte, el delegado del Gobierno andaluz en la provincia, José Antonio Gómez Periñán, expresó ayer en la apertura de la muestra el compromiso de la Junta a ayudar al sector en los retos de reforzar la calidad y la comercialización de sus productos para obtener mayor competitividad en los mercados. "Creemos que los olivareros han hecho un camino largo, difícil e inteligente. Se ha hecho un trabajo en los últimos años por mejorar las almazaras y las comercializadoras. Pero, ahora, hay que dar todo el sector pasos de manera unida", dijo.

Un discurso que coincidió con la línea del alcalde de Setenil, que se refirió a la amenaza para el sector serrano del modelo empresarial intensivo del olivar puesto en marcha en otras zonas exportadoras como Marruecos. Habló, pues, de que la calidad en los aceites serranos tiene que ser la baza para jugar la partida de la competencia. "Habrá que implementar medidas agroalimentarias y políticas para fijar la población", dijo.

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