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Los campings claman contra el nuevo decreto de regulación del sector

  • Critican su falta de contundencia contra la acampada libre, que reduzca el tiempo de estancia máxima a seis meses y no ponga límite a las recién creadas áreas de pernocta de caravanas

Una joven descansa en uno de los campings ubicados a lo largo de la costa tarifeña. Una joven descansa en uno de los campings  ubicados a lo largo de la costa tarifeña.

Una joven descansa en uno de los campings ubicados a lo largo de la costa tarifeña. / erasmo fenoy

Los campings están en armas. El culpable es el nuevo decreto de regulación del sector, aprobado en Consejo de Gobierno por la Junta de Andalucía, que -según los empresarios- fomenta una oferta turística de muy bajo nivel y calidad en servicios, no protege el medio ambiente rural ni urbano y perjudica al usuario y su reguridad. Así lo considera un sector que tiene en el Campo de Gibraltar diez establecimientos que ofertan casi 2.000 plazas y que sostiene buena parte del turismo, especialmente en Tarifa.

El enfado de los campings tiene su origen en varios puntos del nuevo decreto. Pero especialmente en el que regula la aparición de un nuevo negocio: las áreas de pernocta de auto-caravanas. Los empresarios afirman que la "naturaleza y singularidad" de estos espacios es el acogimiento de vehículos en tránsito, con unos servicios mínimos básicos, que permitiera a los viajeros descansar antes de continuar camino. Sin embargo, el documento aprobado el 23 de enero no contempla una limitación temporal de estancia que sí establece en los campings tradicionales: seis meses cuando antes eran ocho. Esta medida va contra los esfuerzos de los campings, que luchan para acabar con la temporalidad, y una vez más repercutirá negativamente en los usuarios de estos espacios. "Viene a poner freno y a dificultar el trabajo que desde el sector se viene realizando desde hace años por mejorar y paliar la estacionalidad en nuestro destino y que sin duda estaba empezando a dar sus frutos", lamentan los empresarios.

El sector considera además que el decreto no se detiene en algo tan importante definir la acampada libre, y mucho menos en dar instrumentos a las autoridades para luchar contra ella. Simplemente dice: "Se prohíbe con carácter general la acampada y pernocta con fines vacacionales o de ocio fuera de los campamentos de turismo". Los campings recuerdan que han reivindicado una mayor precisión en este punto durante las negociaciones iniciadas hace ahora más de un año.

"De manera sorpresiva no se ha recogido y plasmado en el texto de la norma, un concepto esencial y de vital importancia para luchar contra la ocupación indiscriminada e impune de nuestros espacios naturales y playas, a través de la acampada libre como es la definición de acampada o pernocta, por cuanto que no la define con exactitud, dejando escapar la oportunidad de regular de forma segura un hecho que supone un grave riesgo para la seguridad, el medio ambiente y que afecta gravemente a la imagen de nuestro destino".

La patronal andaluza pone en duda que "se puedan cumplir los objetivos que persigue la norma en materia de calidad del destino turístico, del empleo y del tejido empresarial, por cuanto que su aplicación puede producir una precarización de los campamentos en Andalucía, y una falta de competitividad de estos frente a los establecidos en otras comunidades autónomas".

Ante esta situación la asociación manifiesta que no puede avalar la nueva regulación, y, por tanto, ha iniciado una serie de contactos institucionales, al objeto de "poder trasladar la alarmante preocupación del sector, así como la apertura de cuantas vías y acciones fueran necesarias para restaurar el consenso que inicialmente parecía haberse alcanzado con este y los agentes sociales", en la intención de "dotar al conjunto de la oferta de campings un escenario normativo acorde a las necesidades tanto de los usuarios como de los empresarios".

En el Campo de Gibraltar existen diez campings. En La Línea existe uno, gestionado por Asansull, que se llama SurEuropa. En Jimena se encuentra Los Alcornocales y en San Roque, la Casita. En Tarifa hay siete: Torre de la Peña, Río Jara, Tarifa, Paloma, Valdevaqueros, Jardín de las Dunas y Bahía de la Plata.

El pasado verano los campings tarifeños batieron récords al marcar un nuevo hito en las cifras de viajeros que decidieron alojarse en uno de los seis de estos establecimientos que hay a lo largo del término municipal. Entre junio, julio, agosto y septiembre pasaron por estas zonas de campamento reguladas un total de 68.477 personas. Son un 2,21% más que en 2016, que con 66.992 viajeros marcaba el mejor registro desde el año 2012.

Aunque este año ha aumentado el número de viajeros, ha disminuido el número de pernoctaciones. De las 203.623 del verano de 2016, en 2017 ha pasado a 202.462. Esto supone que aunque los establecimientos han tenido más usuarios, éstos han estado menos tiempo. Aun así la cifra sigue en torno a unas tres noches por persona.

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