La fiscal pide 10 años para un acusado de violar y secuestrar a su ex pareja

  • El procesado afirma que la denunciante miente sobre lo ocurrido en Sanlúcar

La fiscal solicitó ayer en la Audiencia Provincial de Cádiz diez años y nueve meses de prisión para un acusado de agredir sexualmente a su ex pareja al que atribuye otros cuatro delitos más: maltrato habitual, amenazas, lesiones y detención ilegal. La defensa reclamó la absolución: el procesado afirmó que la denunciante miente, que ni la violó ni la amenazó ni la secuestró ni la lesionó y que tampoco la maltrató. Los hechos juzgados, sobre los que hay dos versiones enfrentadas, sucedieron en Sanlúcar en mayo de 2006.

El caso quedó visto para sentencia en la Sección Tercera. La fiscal consideró totalmente creíble el relato que hizo ante el tribunal la denunciante, quien llegó a la vista con documentación nueva sobre la que la representante de la acusación pública pidió la apertura de una investigación. Según la mujer, el procesado le ha enviado últimamente mensajes amenazantes, con lo que ha quebrantado un orden judicial de alejamiento que está en vigor.

El juicio deparó una segunda petición de la fiscal. Considera que los padres del procesado no han dicho la verdad al declarar en el juicio que su hijo no salió de su casa una noche que la denunciante lo sitúa acudiendo de madrugada a la suya para comprobar que estaba sola. La fiscal ha solicitado, pues, la apertura de unas diligencias judiciales que investiguen si los testigos cometieron un delito de falso testimonio.

El acusado y la denunciante afrontaban un período de separación cuando se produjeron los hechos denunciados por ella. Él residía en casa de sus padres, ella en el domicilio que hasta poco antes había compartido con él. La mujer contó ayer que un día la violó. Y que posteriormente, otro día, le pegó y le ató las manos con unos pañuelos anudados y con una brida. Que logró convencerlo y engañarlo para salir a la calle a tomar algo y que entonces pidió auxilio y acudió en su ayuda un hombre.

La persona que auxilió a la denunciante declaró ayer. Dijo que iba en su coche y que oyó a la mujer pedir ayuda; que el procesado iba tirando de ella; que detuvo el automóvil se fue hacia ellos y que entonces el acusado soltó a la mujer, dijo que no pasaba nada, le pidió las llaves de la casa a ella y se fue. El testigo explicó que la mujer estaba llorando y nerviosa, que él le preguntó si quería llamar a la Policía, ella dijo que sí y llamaron. Agregó que mientras esperaban a los agentes, ella le contó que el procesado se había presentado en su casa, que había intentado atarla y que la había amenazado.

La defensa sostuvo que la mujer presentó la denuncia contra el procesado para hacerle daño y que en absoluto le tenía miedo: que ni cambió la cerradura del piso y que días después de la supuesta agresión sexual, fueron a cenar juntos. La fiscal llamó la atención del tribunal sobre la persistencia y coherencia del relato de la denunciante. Y aseguró que el procesado es "un peligro real para la víctima".

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