El 58% de las mediaciones con menores infractores se resuelve de forma positiva

  • La Junta ha solventado en la provincia 192 casos sin necesidad de llegar a juicio durante 2013

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La Junta ha promovido en la provincia de Cádiz durante 2013 un total de 330 mediaciones con menores infractores como mecanismo de resolución extrajudicial de conflictos y alternativa a los litigios, según el balance realizado por la Consejería de Justicia e Interior, responsable del desarrollo de estos programas de reeducación.

De las mediaciones iniciadas en 2013 en la provincia, 192 se resolvieron de forma positiva, lo que supone que en el 58% de los casos se llegó a un acuerdo para solventar, sin necesidad de llegar a juicio, un conflicto en el que estaban involucrados menores de edad. Las intervenciones en Cádiz suponen el 16% de las 2.064 mediaciones con menores infractores realizadas en toda Andalucía durante el pasado año, según los datos de la Consejería de Justicia e Interior.

Por sexos, el número de mediaciones realizadas en Cádiz el año pasado es bastante superior entre los menores varones, que representan el 62%, frente al 38% de las mujeres. En cuanto al resultado de la mediación, en el caso de las chicas se ha resuelto favorablemente el 61% de los expedientes iniciados, mientras que en el caso de los chicos ha sido el 56%.

En cuanto a los tipos de delitos y faltas (veáse el gráfico), la principal infracción entre los menores es el hurto, con 109 casos, seguido de las lesiones, con 69. Los daños contra el patrimonio acumulan 17 acciones delictivas; los comportamientos contra la seguridad del tráfico, 16; y las amenazas y coacciones, 11.

La mediación se plantea como una solución alternativa a los litigios no sólo de forma previa al proceso judicial, sino también durante su fase de ejecución, lo que se denomina mediación intrajudicial. Con ello, la Consejería de Justicia e Interior de la Junta de Andalucía trata de evitar que todos los procesos penales lleguen al juzgado, además de excluir del proceso judicial aquellos asuntos en trámite para que puedan ser solventados extrajudicialmente con el común acuerdo de las partes.

La mediación tiene un importante potencial educativo entre los menores, ya que constituye una medida preventiva de reiterados comportamientos delictivos que estimula la reflexión del afectado sobre su responsabilidad penal. Con ese objetivo, los profesionales de los equipos de menores inician el proceso para que el joven infractor se responsabilice de las consecuencias de su delito o falta, comprenda el mal que haya ocasionado, pida perdón a la víctima y repare el daño causado con las medidas que en cada caso se establezcan para ello.

Las soluciones extrajudiciales responden a una finalidad educativa y socializadora basada en la prevención. Además, la mediación, en general, tiene múltiples beneficios, como el ahorro de costes y de tiempo, ya que en cuestión de meses se pueden solventar muchos conflictos por esta vía frente a la tardanza que conlleva un proceso judicial.

Asimismo, es fundamental el valor de participación de las partes en litigio, lo que refuerza la solución al ser acordada, compartida y generadora, por tanto, de una mayor satisfacción que una sentencia impuesta por un juez.

La función del mediador no es, sin embargo, resolver el conflicto, sino conducir el proceso técnicamente para modelar la negociación. Este profesional no solamente informa y observa, sino que prepara también a las partes para el encuentro, introduciendo elementos de reflexión que posibiliten el acercamiento y el acuerdo.

La Consejería de Justicia e Interior de la Junta ha organizado jornadas formativas dirigidas a psicólogos, educadores y trabajadores sociales que integran los equipos técnicos adscritos a las Fiscalías de Menores de Andalucía para fomentar la mediación como mecanismo de resolución extrajudicial de conflictos protagonizados por los jóvenes.

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