Los toros de la Sierra y La Janda acaban con cuatro heridos

  • Miles de personas llenan las calles de Vejer, Paterna, Arcos y Benamahoma para presenciar y participar en un tradicional festejo que pone fin a la Semana Santa

Cuatro personas resultaron heridas ayer en las tradicionales sueltas de toros que celebran el fin de de la Semana Santa en Arcos y Benamahoma, en la Sierra, y en Vejer y Paterna, en La Janda. En Paterna, un morlaco le provocó lesiones a una mujer. En Arcos, un hombre se fracturó un hombro y otro la tibia al caer cuando corrían delante de uno de los animales. Y en Benamahoma, un toro corneó a un hombre en una pierna. Todos acabaron en el hospital pero ninguno con problemas graves tras unos festejos que llenaron de visitantes las calles.

La mujer herida en Paterna, de mediana edad y vecina de esa población, fue evacuada al hospital de Puerto Real al sufrir un politraumatismo causado por el topetazo que le dio un morlaco de la ganadería de Fuente Ymbro, llamado Comisario, que fue soltado pasadas las 14:30 horas.

La celebración atrae a numerosos visitantes y se desarrolla sin incidentes importantes

Al golpe en el tórax, que le pudo haber provocado la fractura de una costilla, se unió el impacto contra el suelo, ya que fue lanzada por el aire, cayó sobre la cara y se golpeó también la nariz.

Según relató el alcalde de Paterna, Alfonso Caravaca, la mujer estaba dentro del recorrido y no pudo esquivar la embestida de un toro que pesaba más de media tonelada. Fue lanzada por el aire al no lograr entrar en la empalizada instalada para la protección de los corredores y el público en general. Para evaluar la importancia de las lesiones fue evacuada en ambulancia al centro hospitalario.

Esta mujer fue la única herida de consideración en la suelta de los cinco astados que salieron a las calles de Paterna y Vejer. Resbalones y magulladuras quedarán para el recuerdo de los osados corredores. En Vejer, el dispositivo de Cruz Roja atendió sólo a dos heridos que no fueron ocasionados por los toros, según apuntó, Miguel García, portavoz de prensa.

La buena climatología acompañó en ambas localidades, donde fueron miles las personas que presenciaron en plena calle, balcones y azoteas el pasar de los toros. En todos los casos estuvieron casi la hora marcada, a excepción del segundo astado soltado por las calles vejeriegas, que al dañarse uno de los cuernos fue sacado del recorrido antes del tiempo previsto.

Tanto el alcalde de Paterna, Alfonso Caravaca, como el de Vejer, José Ortiz, destacaron la falta de incidencias dentro y fuera del recorrido y subrayaron también la labor preventiva de los efectivos de la Guardia Civil y Policía Local, que velaron tanto en la madrugada del sábado al domingo como en la jornada de ayer para que fuese un encuentro de ciudadanos con ganas de divertirse.

El regidor vejeriego también quiso agradecer el trabajo realizado por Cruz Roja, que era la primera vez que se hacía cargo del operativo sanitario, una experiencia que dijo que ha sido "enormemente positiva". Una labor que se unió a la realizada por los voluntarios de Protección Civil repartidos por distintos puntos del recorrido y que puntualmente informaban al control central ubicado en la Plazuela de la localización de los astados.

Arcos, por su parte, celebró ayer el Toro del Aleluya, un festejo que se saldó con dos heridos que tuvieron que ser evacuados al hospital de Jerez para recibir asistencia sanitaria a causa de distintas caídas mientras uno de los astados estaba en la calle. Uno de los heridos sufrió una lesión con fractura de hombro y el otro hombre se rompió la tibia al resbalar y dar contra las vallas de protección, lo que requeriría posiblemente intervención quirúrgica. Al margen de esto, hubo choques y contusiones de corredores pero ninguna persona fue corneada por asta en el festejo de Arcos.

La jornada arrancó con unas temperaturas más que primaverales, lo que motivó la presencia de cientos de vecinos y visitantes en la localidad para ser testigos del Toro del Aleluya, la fiesta que tradicionalmente despide la Semana Santa arcense. Para velar por el desarrollo de la misma, el Ayuntamiento coordinó un dispositivo integrado por más de 80 personas, entre servicios sanitarios de Socoservis, Policía Local, Guardia Civil y Protección Local, entre otros. Como hace cinco años, la empresa Ruedos del Sur fue la encargada de la instalación del vallado.

La primera suelta arrancó sobre las doce de la mañana, cuando asomó el primer morlaco, de pelo negro, de la ganadería Domínguez Camacho, que salió de su cajón instalado en la calle Gomeles para permanecer en el trazado una hora. Minutos después, cuando corría su trazado, el astado embistió contra una de las vallas de seguridad que se instalan en la calle Romero Gago y provocó un buen susto y caídas sin consecuencia de espectadores que estaban encaramados a este montaje mirando el espectáculo. Algunos testigos aseguraron que este morlaco dio menos juego que el siguiente, el que salió de su cajón a las tres de la tarde desde la calle Corredera y que mandó a dos personas al hospital de Jerez por caídas durante el trayecto. Se trataba de un toro de la ganadería de Jesús Janeiro Bazán y de nombre Almancito.

La primera asistencia médica que recibieron las dos personas heridas de este segundo astado se las proporcionó la firma Socoservis, que operó ayer en el Toro del Aleluya gracias a una concesión del Ayuntamiento de Arcos. El dispositivo sanitario contó con 16 personas, entre cirujanos, médicos y traumatólogos, entre otros, y la cobertura de un hospital de campaña en el colegio de La Salle, con quirófano incluido.

Por lo demás, las calles del centro de Arcos se convirtieron en una fiesta, donde muchos aprovecharon para refrescarse el gaznate y continuar la marcha. El Toro del Aleluya sustituye a la procesión del Domingo de Resurrección en la localidad, que es emplazada al próximo día 23 y se conoce como Domingo in Albis.

En Benamahoma, el Toro de Cuerda se celebró con la suelta de dos astados enmaromados. Uno, de nombre Planchado y de la ganadería Gonzalo de Orite, salió a las doce y media de la mañana. El segundo toro se corrió en la calle a partir de las seis y media de la tarde. De este recibió una cornada en la zona interior de un muslo un hombre de 28 años de edad, natural de Puerto Real, que fue trasladado al hospital de Jerez. El herido no estaba corriendo sino tras una valla de protección contra la que embistió el toro.

En Los Barrios, el toro embolao de la mañana de Domingo de Resurrección volvió a llenar la plaza de toros de La Montera, como ya ocurrió con el Toro de la Víspera, con más de 4.000 espectadores en las gradas.

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