adriana lastra. vicesecretaria del psoe y viceportavoz en el congreso de los diputados

"Los verdaderos ayuntamientos del cambio fueron los del año 1979"

  • La número dos de Pedro Sánchez considera que la división del voto en la derecha entre el Partido Popular y Ciudadanos les puede abrir las puertas del Gobierno central en el futuro

Adriana Lastra posa para la entrevista en la sede de Diario de Cádiz. Adriana Lastra posa para la entrevista en la sede de Diario de Cádiz.

Adriana Lastra posa para la entrevista en la sede de Diario de Cádiz. / joaquín hernández kiki

Adriana Lastra (Oviedo, 1979) es la número dos del PSOE nacional y una de las figuras emergentes de la política española. La vicesecretaria federal y viceportavoz del Congreso ha venido a Cádiz para participar en un acto con la militancia.

-¿Qué ha venido a contarle a los gaditanos?

-Lo primero es que vengo a acompañar a Fran González, buen amigo y compañero, y segundo a preparar ya las elecciones municipales de 2018 después de un proceso interno largo y tortuoso que ya acabó. Ahora lo que toca es hablar de los problemas de la gente.

-¿Cree que Cádiz ha sido una especie de laboratorio para los gobiernos del cambio?

-En cualquier ayuntamiento en el que no hubo mayoría absoluta se dio lo que después pasó a nivel nacional, es decir, que el tablero cambió y lo que tocaba era entenderse a las fuerzas de izquierda. Lo de Cádiz fue un ejemplo y apoyamos a la otra fuerza de la izquierda para que gobernara y esperemos que dentro de un año y medio la ciudadanía vea y entienda que lo que hicimos fue un ejercicio de responsabilidad. Tenemos un proyecto de futuro para esta ciudad y esperamos que en 2019 Cádiz tenga un alcalde socialista y yo espero que sea Fran González.

-¿Está siendo una decepción la gestión de Podemos en los ayuntamientos que gobierna?

-Es una evidencia. Los ayuntamientos del cambio fueron los del año 1979 porque fueron los que realmente trajeron el cambio a este país. Eso fue una operación de marketing de esta fuerza política que dijo que iba a dar la vuelta a los ayuntamientos como un calcetín. El problema es cuando no se quiere hacer, no se sabe hacer o directamente se engaña a la ciudadanía con cosas que ya se estaban haciendo y que, sin embargo, parece que son nuevas. Eso ha pasado en Zaragoza, Barcelona, Madrid y Cádiz. Creo que lo que les ha pasado es que han sido conscientes de que la política real lleva un desgaste importante y eso no lo quieren asumir. Gobernar es tomar decisiones y creo que estos ayuntamientos, mal llamados del cambio, no son capaces de tomar decisiones. Frente a ellos hay ejemplos como el de Valladolid, con el socialista Óscar Puente, que después de 24 años de gobierno del PP, sí ha conseguido darle la vuelta como un calcetín.

-Hay un paralelismo entre Fran González y Pedro Sánchez y es que los dos se enfrentaron al susanismo y ganaron. ¿Ha habido en todos los procesos una lucha para ver quien era más pedrista?

-No era una cuestión de pedristas o susanistas sino de dos modelos de partido. Creo que ganó el de la izquierda que se opone al PP a pesar de que esto conllevara ir a unas terceras elecciones. Es una manera de reivindicarse como la izquierda real, la que transforma y que, por lo tanto, gobierna. Este partido es el de la militancia, no el de sus dirigentes por buenos que sean. Aquí tenemos grandes dirigentes, magníficos, que hacen una labor encomiable por sus comunidades y por España, pero el partido no es suyo sino de los militantes y, por tanto, son ellos los que tienen que marcar las líneas estratégicas de ese partido. Si es verdad que a raíz del resultado de las primarias hay mucha gente que se sumó al pedrismo, aunque a mí no me guste denominarlo así. Eso yo lo alabo porque es gente que ha entendido que una vez pasado el proceso de primarias sólo hay un secretario general que es Pedro Sánchez y una dirección política. En Cádiz conozco a Fran desde hace años y sé que este es uno de los mejores cuadros que hay en Andalucía, por lo que tenía la certeza y la seguridad de que iba a ganar las primarias.

-¿Le molesta o le sorprende que un tótem del PSOE como el ex presidente Felipe González diga que de los grandes líderes sólo se habla con Albert Rivera y que no lo ha hecho con Pedro Sánchez?

-Él dice que Albert Rivera le llama. Felipe es uno de nuestros padres fundadores, es un referente para cada uno de nosotros y nosotros lo escuchamos con mucha atención, él lo sabe. Ayudó a reconstruir no sólo a nuestro partido sino también a construir la democracia y es una de las figuras más importantes de este partido. Lo que espero que Rivera aprenda algo.

-Tuvimos la ola del PP, después parecía que venía la de Podemos y ahora el que está subido en la cresta de la misma es Ciudadanos. Da la sensación de que el PSOE nunca coge la ola buena.

-Ahora mismo lo que hay es una derecha bicéfala, como dice Pedro Sánchez. En este país nunca hubo dos derechas sino una que es el PP. Por primera vez en la historia de la democracia de España ha aparecido un partido de derechas como Ciudadanos que se disputa con el Partido Popular su electorado y eso lo que hace automáticamente es que el PSOE tenga opciones de gobernar. Si conseguimos aglutinar el voto de la izquierda en torno al PSOE, el próximo presidente del gobierno será socialista.

-Ciudadanos parece ser el enemigo de todos pero, sin embargo, parece que han tenido más facilidad para llegar a acuerdos con ellos que con Podemos en estos años, por ejemplo en Andalucía.

-Acabamos de presentar diez acuerdos de país que vamos a llevar al Congreso de los Diputados. Empezamos con el tema de las pensiones y después le seguirá la educación, los jóvenes, etcétera. Lo que queremos es pactarlo con la sociedad civil y después llevarlo al Congreso. Ahí veremos realmente la posición de Ciudadanos. Estos han variado mucho desde su llegada al Congreso de los Diputados. Albert Rivera quería ser Adolfo Suárez y, sin embargo, ahora está apuntalando al gobierno más corrupto de Europa e inactivo. Está apoyando todas las políticas de derecha de este partido. Por ejemplo la semana pasada planteamos un paquete de propuestas para salvar el sistema público de pensiones, que es patrimonio de todos los españoles, con medidas como el impuesto a la banca, y Ciudadanos ya nos ha dicho que no lo piensan apoyar pero tampoco tienen una propuesta alternativa.

-Usted dijo que el independentismo hacía aguas pero, ¿no tiene la sensación de que con el Parlament salido de las urnas y el gobierno que se puede formar hay riesgo de que se repita la película?

-Yo espero que hayan aprendido. La intervención del presidente del Parlament fue de reconciliación o, más bien, de llamada al entendimiento. Lo que tiene que tener claro el independentismo catalán es que hay que cumplir con el estatuto catalán y con la Constitución española y dentro del marco normativo que todos nos dimos, se puede defender todo. A mí lo que me gustaría es que el próximo gobierno de la Generalitat fuera del cien por cien de los catalanes y no sólo del 47%, porque hay que recordar que tienen una mayoría parlamentaria pero no la mayoría social.

-¿Se debería dejar que Puigdemont fuera investido a distancia?

-Por supuesto que no. ¿Es una broma? El presidente de Cataluña tiene que estar en Cataluña y trabajar allí. El propio Artur Mas le enseñó el camino cuando dimitió y dijo que cuando se está inmerso en procesos judiciales hay que abandonar la política. Es una tomadura de pelo plantearse investir a un presidente por Skype.

-Los resultados de las elecciones de unos años para acá han dado el mensaje a los partidos políticos de que se acabaron las mayorías y que hay que llegar a acuerdos. ¿Han estado los partidos a la altura de lo que se les demandaba?

-Está claro el mensaje de que tenemos que entendernos pero la izquierda se entiende con la izquierda y la derecha con la derecha. Podemos llegar a acuerdos con otras fuerzas pero sin traicionarnos a nosotros mismos, sin traicionar nuestros principios y valores.

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