día mundial de la malaria

Nuevas estrategias a partir de viejas ideas para combatir la malaria

  • La mortalidad por la enfermedad se ha reducido a la mitad y en 2030 podría estar erradicada en 35 países

  • Uno de los objetivos es medicar frente a la picadura para evitar la infección

La Alianza Mozambiqueña para la Eliminación de la Malaria, apoyada por la Fundación Bill y Melinda Gates y La Caixa. La Alianza Mozambiqueña para la Eliminación de la Malaria, apoyada por la Fundación Bill y Melinda Gates y La Caixa.

La Alianza Mozambiqueña para la Eliminación de la Malaria, apoyada por la Fundación Bill y Melinda Gates y La Caixa. / m. g.

La malaria es una enfermedad parasitaria transmitida por mosquitos y es uno de los principales problemas de salud pública de la humanidad. Las últimas cifras disponibles, de 2015, estiman que ese año se produjeron unos 220 millones de casos, con unas 420.000 muertes, la gran mayoría niños menores de cinco años de África subsahariana.

A pesar de estas terribles cifras, el consenso entre la comunidad médica es que se están tomando las medidas correctas para erradicar esta enfermedad, según Carlos Chaccour, investigador de IS Global. En entrevista telefónica desde Mozambique, ha explicado que se ha logrado reducir, desde 2000, la mortalidad a la mitad.

El parásito que la causa ha ido mostrando resistencias a las actuales terapias

"La meta que tenemos ahora es reducir en 2030 las cifras que tenemos hoy en un 90% tanto el número de casos como el de muertes y eliminar la enfermedad en, al menos, 35 países. Para lograrlo, hace falta invertir mucho dinero. Pero por cada euro que se invierta, se consiguen a nivel global un retorno de 40 euros, cifra que aumenta a 60 euros en África", ha destacado.

Una vez que la persona es picada por el mosquito y contrae la enfermedad, el tratamiento se basa en medicamentos antimaláricos que matan al parásito de la malaria dentro del cuerpo humano. "Estos fármacos son mejores que los de teníamos hace diez años. Pero están en riesgo, porque en el sudeste asiático están comenzando a aparecer resistencias en el parásito. Y, si se expanden a zonas como África, puede aumentar la mortalidad", ha advertido.En paralelo, se realiza un intenso trabajo de prevención, que tiene como principal pilar matar al parásito causante de la enfermedad. Para matar al mosquito, se utilizan mosquiteras impregnadas e insecticidas en las paredes. Lamentablemente, también se han detectado casos de resistencias de los mosquitos a estos productos.

"Otro problema es que los mosquitos adaptan su comportamiento para evitar el contacto con el insecticida y se acostumbran a picar fuera de las casas o en horas en las que la gente no está protegida por la mosquitera, como antes de dormir o durante la cena. Y en eso estamos trabajando nosotros, con una estrategia nueva y complementaria a las ya existentes: con un medicamento que no cura ni protege de la enfermedad, pero mata al mosquito cuando me ha picado. Y, si todos en una población tomamos el medicamento, nos protegemos unos a otros", ha detallado.

Para este abordaje se utiliza ivermectina, un fármaco que se usa desde hace más de 30 años para el tratamiento de otras enfermedades parasitarias, como la ceguera de los ríos o la elefantiasis. La idea de los investigadores de IS Global de que podía ser útil en malaria surgió al ver que mataba la sarna y los piojos y está financiada por la fundación bancaria La Caixa y la Fundación Bill y Melinda Gates.

"Un aspecto clave es que, para que el fármaco sea eficaz a nivel comunitario, tiene que estar en la sangre de las personas. Y, a las dosis que se utiliza en otras enfermedades, su eficacia contra mosquitos es baja, por lo que hay que usar dosis mayores. La suerte es que es un fármaco con una altísima seguridad y se pueden administrar estas altas dosis, con una eficacia de hasta cuatro semanas contra mosquitos", ha indicado.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios