La próxima primavera será intensa para los alérgicos al polen

  • Las fuertes lluvias propiciarán un aumento de los niveles polínicos de gramíneas y olivo · Expertos recomiendan estar atentos a la previsiones y no automedicarse

Tras una época fuerte de lluvias como la que ha acaecido este invierno se espera una primavera complicada para los alérgicos al polen, aunque esto, como otras tantas previsiones contiene muchas variables y puede no ser así. La lluvia garantiza que el florecimiento de gramíneas y olivos sea abundante y por tanto haya niveles muy altos de partículas de polen en la atmósfera. Ahora bien, si la primavera mantiene la racha de precipitaciones y es también lluviosa, no habrá tantos problemas para los alérgicos. Si no llueve, mal. "Parece ser que con las previsiones que contamos va a ser una primavera bastante mala para los alérgicos", indica Pedro Guardia, del Servicio de alergología del Hospital Virgen Macarena, en Sevilla, aunque con prudencia también subraya que "una cosa es lo que pensamos que pueda pasar y otra lo que realmente pase". Guardia ha sido director y coordinador de un curso sobre avances en inmunoterapia, que tuvo lugar la semana pasada en Sevilla organizado por la Sociedad Andaluza de Alergología e Inmunología Clínica, Alergosur.

Ante las citadas previsiones, Guardia destaca algunas recomendaciones importantes para los pacientes. Primero, "que estén diagnosticados, se sepa cuál es exactamente el tipo y grado de su alergia y cómo prevenir las complicaciones". Para ello, subraya la importancia de "estar atentos a los medios de comunicación para conocer las previsiones del tiempo y de los niveles de polen para saber a qué horas estar en la calle o, por ejemplo, hacer ejercicio al aire libro". Esto último es clave. Los pacientes deben poner atención para organizar su vida en función de las horas en que los niveles en el aire son más fuertes.

Además, Guardia aconseja comenzar el tratamiento en cuanto comiencen los síntomas, "seguir de forma estricta las recomendaciones de tratamiento y nunca automedicarse". Así, matiza que "todos los medicamentos tienen efectos secundarios a valorar. Por ejemplo, los antiestamínicos o los broncodilatadores afectan a la conducción o la concentración. Es importante saber bien cuando hay que tomarla y cómo". Además, la sesión sirvió para actualizar algunos conocimientos entre los profesionales sobre las estrategias terapéuticas en inmunoterapia. "La inmunoterapia consigue incrementar el umbral de tolerancia al alergeno. Cuando está bien seleccionado en pacientes concretos, es muy útil. La diferencia entre los antiguos tratamientos y los nuevos es enorme. Las actuales vacunas consiguen que los pacientes no sufran los síntomas. No evita que los test luego sean negativos. No se deja de ser alérgico, pero los síntomas pueden pasar a ser leves o nulos", explica Guardia. La temporada de alergia será mucho más intensa en Castilla-La Mancha, Comunidad de Madrid, Extremadura, y parte de Andalucía y Castilla y León, donde las gramíneas tienen una incidencia más alta.

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