La ciudad celebró ayer la festividad del Carmen con la Virgen en la calle

  • La procesión fue un año más la evidencia de que la devoción a Nuestra Señora del Carmen es de las más asentadas en la ciudad por historia y popularidad

Con calor, como no podía ser menos a mediados de julio, se desarrolló ayer la salida procesional de la Virgen del Carmen en una tarde en la que un año más se pudo comprobar el tirón devocional de esta advocación mariana en Jerez. Los primeros momentos de la salida fueron para recordar a personas que ya no están como fue el caso de la primera levantá, dentro del templo, por el padre Jesús que además del apego que se le tenía en la hermandad carmelitana y en la propia orden, tuvo a su cargo el pasado año la predicación de la novena.

En la calle, en la misma plaza del Carmen, el primer toque de llamador fue en recuerdo de Pepín Tristán, director que fue de la banda del Maestro Tejera, formación que cuenta por décadas su presencia en julio en la ciudad. Ya el pasado año, Pepín, toda una institución en Sevilla, no pudo venir el frente de la banda tomando el testigo en la dirección su hijo José Manuel, quien entonces ya dejaba escapar lágrimas de emoción en una tarde triste para él en la que no ocultaba que su padre se marchaba pronto. Fue todo un signo en un relevo al frente de Tejera, un referente en la historia de la música procesional. Ayer volvió a sonar con la fuerza y con la calidad que acostumbra ofreciendo un amplio y variado repertorio, clásico por otra parte en la salida procesional de la Reina del Carmelo.

Los momentos en las calles fueron capaces de reeditar el apego de Jerez a esta cita marina del verano. La salida, con el primer homenaje musical en forma de Reina del Carmelo de Álvarez Beigbeder, contó con una plaza llena del mismo modo que los primeros trayectos del recorrido, especialmente Tornería con sus acostumbradas y esperadas estrecheces. Desembocando en la Alameda del Banco, antesala de la llegada al 'salón de Jerez', la calle Larga se tomó hasta la altura del Gallo Azul donde se giró hacia Esteve para recuperar el recorrido tradicional por Corredera y Arenal.

Esta modificación, como ya se ha contado, estuvo obligada por la altura de los toldos instalados en la calle Lancería. Al frente de la cuadrilla estuvo Rodrigo Daza mandando a dos cuadrillas de variada procedencia cofrade. El paso, creado por Landa en la década de los años cincuenta del siglo pasado, estuvo exornado floralmente con claveles y gladiolos blancos, una decoración que se mantiene desde hace años. Otros detalles que se vieron en la procesión fue la representación de la Marina a cargo del teniente coronel Varela, de la Ayudantía del Almirantazgo, junto con la escolta que varios marineros ofrecieron a la Virgen. Fue la evidencia en Jerez, tierra adentro, de la vinculación del Carmen con los hombres del mar y su patronazgo .

El cortejo estuvo muy participado como es costumbre sin que faltaran representaciones y estandartes como la Cruz Conventual abriendo marcha, los atributos basilicales -Tintinábulo y Conopeo-, el banderín carmelitano, los estandartes de las órdenes de damas y caballeros, de la orden tercera, de la hermandad de La Lanzada y sobre todo, centenares de hombres y mujeres, devotos todos, luciendo sus escapularios en el pecho, que un 16 de julio más estuvieron junto a la Virgen del Carmen.

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