Maestros artesanos

El sabor de la tradición

  • Las pastelerías refuerzan su género en Semana Santa con los dulces típicos de esta época del año

Una de las empleadas de la pastelería Los Reyes muestra el expositor de roscos que tienen en la tienda situada en la Plaza del Arenal. Una de las empleadas de la pastelería Los Reyes muestra el expositor de roscos que tienen en la tienda situada en la Plaza del Arenal.

Una de las empleadas de la pastelería Los Reyes muestra el expositor de roscos que tienen en la tienda situada en la Plaza del Arenal. / José Contreras

EL mismo sabor de cuando eras niño. Esa sensación de que el paladar viaja sin pedir permiso a la mente. La explosión de sabor que te traslada al momento justo en el que probaste por primera vez ese dulce típico que siempre pareció estar ahí. Como si hubiera sido creado con la propia tierra. Alpisteras, milindricos, roscas bobas blancas o de chocolate, torrijas, los roscos y bizcochelas o incluso el pan frito son en Semana Santa el sabor de la tradición.Desde la última luna llena de invierno, las pastelerías comienzan a albergar en sus estantes los dulces tradicionales de Semana Santa. Es decir, un mes antes de que comiencen a hacer estación de penitencia las diferentes hermandades a la santa iglesia catedral, los jerezanos ya pueden degustar los productos típicos de cada Semana Mayor en los establecimientos de la ciudad. Aunque unos productos tienen más tirón que otros, son muchos los que se fueron para volver a ponerse de moda en los paladares un tiempo después. Además, aunque el género en esta fecha sea ‘nuevo’, los productos habituales que se pueden encontrar en las pastelerías no varían. Las recetas son las de siempre. No varían, no se introducen cambios de sabor. Algunos de los productos que se pueden consumir en estas fechas tienen su origen varias generaciones atrás. “Aquí tenemos el rosco tradicional que es una receta que dejó mi bisabuela y aún conservamos”, dice Antonio Jesús Fernández, uno de los dueños de la pastelería Los Reyes. Reconoce que lo que más salen son las torrijas, aunque los roscos y alpisteras también están a la orden del día. La Pastelería Jesús, en calle Bizcocheros, también es visitada por muchos para comprar las alpisteras en estos días. “Las alpisteras las tienen que probar antes, porque es algo muy antiguo que se estila más en Sanlúcar. Tú las das a probar y entonces es cuando te dicen: “Ostras”. Y ya te piden el cuartito o lo que sea”, afirma el gerente de esta tienda Alberto Rodríguez.La hora y la edad importan a la hora de saborear los dulces del momento. Rodríguez lo sabe, por lo que no duda en afirmar: “Por la mañana esto está muy tranquilito, para descansar del día anterior, y ya por la tarde empiezan a venir los grupos de mayores y niños. Los mayores son más tradicionales y se llevan las torrijas directamente. Los más jovencitos vienen a por sus palmeras –que aquí tienen mucha fama– y de vez en cuando, cuando ya tienen su dulce, te piden una torrijita extra”. Y es que en estos días tampoco deja de venderse el género ‘no tradicional’. Las palmeras de huevo o los tocinos de cielo están de moda todo el año.Pero también se hacen estos postres en casa. Las alergias alimenticias y la posibilidad de hacer estos dulces completamente caseros animan a la elaboración en familia para saborear lo tradicional, si no se encuentra lo buscando en las pastelerías. Así, recetas fáciles de llevar a cabo como la de las torrijas son muy viables de realizar para los celíacos o los intolerantes a la lactosa. Solo hay que sustituir la rebanada por pan sin gluten y aplicar leche sin lactosa, obteniéndose un sabor similar al de las tradicionales. El resto de las indicaciones, las tradicionales.

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