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Bruselas propone que padres y madres disfruten de una baja retribuida de cuatro meses

  • Los hombres tendrán derecho a días libres cercanos a la fecha del parto y a cinco días anuales para cuidar de hijos o familiares enfermos, pagados como días de baja por enfermedad.

Nacho, con su bebé, uno de los primeros hombres en disfrutar de una baja paternal en España. Nacho, con su bebé, uno de los primeros hombres en disfrutar de una baja paternal en España.

Nacho, con su bebé, uno de los primeros hombres en disfrutar de una baja paternal en España. / García Vivas

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La Comisión Europea (CE) aprobó este miércoles una propuesta para ampliar los permisos de paternidad y para cuidar de los hijos, la primera pieza del llamado Pilar de Derechos Sociales, una iniciativa con la que busca responder a la creciente inquietud de los europeos por su situación laboral y social.

El vicepresidente del Ejecutivo comunitario para el Diálogo Social, Valdis Dombrovskis, presentó también un documento en el que se invita a los países a reflexionar sobre qué quieren para la política social en el futuro, ya sea limitar la cooperación a los más básico, avanzar a varias velocidades en función de los deseos de cada uno o seguir profundizando todos juntos.

La propuesta de conciliación de la vida familiar y laboral de Bruselas prevé que tanto las madres como los padres europeos puedan disfrutar de un permiso retribuido de cuatro meses hasta que su hijo cumpla los doce años.

Hasta ahora, solo uno de los dos podía disfrutar de permiso retribuido y hasta que el niño tuviera ocho años.

Se introduce también un nuevo permiso de paternidad de diez días para los padres (hombres) en torno a la fecha del nacimiento del niño, así como cinco días anuales pagados para cuidar de hijos o familiares cercanos enfermos, permisos que deberán retribuirse al mismo nivel que las bajas por enfermedad.

Además, los progenitores o personas con menores de doce años a su cargo tendrán derecho a solicitar horarios laborales flexibles.

El objetivo, según la Comisión, es aumentar las posibilidades de que los padres asuman responsabilidades en el cuidado de los hijos e incrementar así la participación de las mujeres en el mercado laboral.

El Ejecutivo comunitario recordó que en 2015 había un 11,6 % menos de mujeres que de hombres con empleo, una diferencia que sube al 30 % cuando las familias tienen hijos menores de seis años.

Bruselas subrayó que ese es uno de los elementos que llevan a la brecha en salarios (16,3 %) y pensiones (40 %).

La propuesta ha sido criticada con dureza por la patronal europea, Business Europe, que cree que "minará la creación de trabajo" y la "competitividad" en los Estados miembros.

Asimismo, subraya que muchos de los países "no pueden permitirse dar pagas por enfermedad a quienes cogen una baja por paternidad".

La Confederación Europea de Sindicatos (ETUC), sin embargo, apoyó la propuesta y criticó la falta de voluntad de negociación de la patronal.

"Esta es probablemente la última oportunidad de la UE para crear una Europea más social y no puede permitirse perderla", dijo su secretario general, Luca Visentini.

En efecto, tanto el Pilar Europeo de Derechos Sociales como el documento de reflexión presentados hoy se enmarcan en los esfuerzos de Bruselas por reforzar la "dimensión social" de una Unión Europea (UE) que ha sido criticada por centrarse durante la crisis en la recuperación económica y el salvamento de la banca, en detrimento de los derechos sociales.

Un descontento ciudadano que han sabido capitalizar los partidos políticos euroescépticos y se ha plasmado con toda crudeza en la decisión de los británicos de abandonar la Unión.

Sin embargo, el Ejecutivo comunitario se encontrará previsiblemente con la resistencia de los Estados miembros, que junto al Parlamento Europeo deberán dar el visto bueno a todas las propuestas para que puedan entrar en vigor.

De hecho, muchos países ya mostraron sus reticencias a hacer referencias al carácter social de la Unión en la Declaración de Roma sobre el futuro de la UE.

Ante esta perspectiva, la Comisión defiende que sus propuestas responden tanto a una justificación económica como a una demanda popular.

"Los tiempos están cambiando con la digitalización y la globalización y lo que los ciudadanos esperan es que nosotros, políticos, ayudemos a dar forma al futuro para que puedan cumplir sus aspiraciones", dijo la comisaria europea de Empleo, Marianne Thyssen, al presentar la propuesta.

"Mire Francia, los asuntos sociales encabezan las preocupaciones de la gente", añadió la política belga, quien reconoció que no le hace "infeliz" que el debate llegue en plenas elecciones en el país porque "muestra que la UE escucha a la gente".

La comisaria explicó que las medidas que se incluirán en el Pilar de Derechos Sociales están especialmente pensadas para aumentar la convergencia en los estándares sociales de los países de la eurozona, pero que estas son también "deseables" para el resto de Estados.

Thyssen negó, sin embargo, que esto vaya a crear una "Europa a dos velocidades".

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