La crisis entra en los colegios donde ya se perciben bajas en el comedor

  • Los centros empiezan a constatar una reducción de los alumnos en los servicios extraescolares · Las organizaciones piden que la gratuidad se extienda al Bachillerato

La gratuidad de la enseñanza no universitaria, que se extiende al 93,6% de los escolares españoles entre 3 y 18 años, da un respiro a las economías familiares ante la crisis, aunque no del todo. Los centros empiezan a percibir bajas en los servicios de comedor, transporte o actividades extraescolares.

La reducción del gasto previsto en los Presupuestos Generales del Estado para 2009 en 1.500 millones de euros, anunciada por el presidente del Gobierno el pasado martes, afecta "a todos, aunque con seguridad no va a repercutir en la vida de los centros", explicó la secretaria de Estado de Educación, Eva Almunia. Un sector en el que la cobertura pública es "mucho más amplia que en los países de nuestro entorno", según Almunia. Así lo demuestran las estadísticas: este curso hay escolarizados 7.419.989 alumnos. Un 67,4% van a la escuela pública y gratuita, un 26% a la privada concertada -en la que la escolaridad es prácticamente gratuita salvo en los dos cursos de bachillerato- y un 6,6% a la privada.

Los efectos de la crisis en la escolarización de alumnos no se conocerá hasta abril, cuando finalice el plazo de matriculación y pueda determinarse el trasvase de escolares de la privada a la pública o concertada, ni tampoco la morosidad, afirman en organizaciones de padres de alumnos. "Lo que sí estamos constatando ya es una reducción de los alumnos en comedores, en el transporte escolar y en las clases extraescolares", explica Isabel Bazo, presidenta de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE).

Las crecientes cifras de paro -afirma-, están dejando en casa a padres y madres de familia, que ahora pueden ocuparse de llevar a sus hijos al colegio y prescindir del transporte, darles de comer o renunciar a clases fuera de horario. Este recorte lo están ya acusando las empresas dedicadas a proveer, entre otros colectivos, a los comedores colegiales. "El aumento del número de desempleados repercutirá en nuestras empresas, porque en tiempos de crisis lo primero que se recorta es en ocio y en servicios", explica Javier Arenillas, secretario de la Federación de Asociaciones dedicadas a la Hostelería Social

En el aspecto puramente educativo, desde organizaciones como la CECE y la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza (FERE), se pide la gratuidad total de los cursos concertados y su extensión al bachillerato. El concierto no supone la gratuidad total, porque "la plaza en la escuela privada concertada le cuesta a las administraciones de un 15 a un 30% más barata que en la pública", dice Bazo. El resto -subraya- se completa con las aportaciones voluntarias, entre 20 y cien euros mensuales, de los padres de los alumnos". Una contribución "cada vez más difícil para las familias, que aporta todo el que puede", según Manuel de Castro, secretario general de FERE, "con las que se financian algunas clases extraescolares y material. Y por ahí nos está viniendo la crisis".

Con todo, la dificultad mayor para padres y centros está en el Bachillerato, no incluido en los conciertos. "Si no interviene la administración, el bachillerato va a ir desapareciendo poco a poco de los centros concertados, porque los padres no pueden sostener esas cantidades", afirma de Castro. Por su parte, Pedro Rascón, presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres, cree que la crisis no afectará a la educación como a otros sectores porque "en educación no se escatima".

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