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Dos 'marsonautas' ensayan cómo sería un paseo por el Planeta Rojo

  • Un proyecto de Rusia y China, apoyado por la Agencia Espacial Europea, recrea las condiciones de un futuro viaje a Marte · Estados Unidos y España también colaboran en el espectacular experimento

Dos marsonautas, el ruso Alexandr Smoleyevski y el italocolombiano Diego Urbina, realizaron ayer la primera de tres caminatas en la "superficie" de Marte, en la que aterrizaron el pasado sábado en el mayor simulacro internacional de un vuelo al Planeta Rojo. "Durante siglos los europeos estudiaron la Tierra guiados por personas como Colón o Magallanes. Hoy, observando el paisaje de este planeta rojo, puedo entender lo apasionante que será verlo a través de los ojos del primer hombre que llegue a Marte", declaró Urbina.

Asimismo, saludó a "todos los científicos del mañana" y les deseó "un camino lleno de éxitos", según informaron las agencias.

"Dedicamos la salida al simulador de la superficie marciana de los miembros de la tripulación internacional del (experimento) Marte-500 al 50 aniversario del primer vuelo del hombre al espacio, protagonizado por (el cosmonauta soviético) Yuri Gagarin (el 12 de abril de 1961)", dijo Smoleyevski por su parte.

Los dos marsonautas iniciaron su caminata con la colocación de las banderas de los organizadores del proyecto: Rusia, la Agencia Espacial Europea y China.

Durante su salida, se toparon con algunos problemas técnicos: la transmisión comenzó unos minutos después de que los marsonautas pisaran por primera vez la superficie virtual marciana y su discurso se vio afectado por interferencias.

"La primera caminata por la superficie de Marte duró 50 minutos menos de lo previsto. El próximo simulacro de salida, en el que participarán el ruso Alexandr Smoleyevski y el chino Wang Yue, está programado para el 18 de febrero", indicó un portavoz del Instituto de Problemas Biomédicos (IPBM) de la Academia de Ciencias de Rusia.

El ruso y el italocolombiano, que lograron llevar a cabo todas las tareas previstas, en particular extrajeron muestras del suelo marciano y hallaron gracias a un magnetómetro dos artefactos colocados previamente por los organizadores del experimento: dos magnetos, uno positivo y otro negativo.

El trabajo de los voluntarios sobre la superficie virtual marciana fue retransmitido en directo en la sala de dirección del Centro de Control de Vuelos Espaciales (CCVE) de Rusia, en la Ciudad de las Estrellas, en las afueras de Moscú, desde donde antiguamente se dirigía la estación orbital Mir.

Los dos marsonautas vistieron para su salida al espacio abierto escafandras rusas Orlán-M especialmente modificadas para el experimento, ya que reducida la masa de las mismas y se amplió la movilidad de las piernas.

Mientras, Wang Yue, el tercer voluntario que "aterrizó" sobre la superficie marciana, esperó a sus colegas en la cápsula de descenso. En tanto, los otros tres participantes del experimento, los rusos Alexei Sitev y Sujrob Kamolov y el francés Romain Charles, permanecen en la órbita marciana, a la que llegaron el 1 de febrero.

Un día después de la última caminata, la cápsula de descenso partirá hacia la órbita y 24 horas más tarde se acoplará de nuevo con la nave espacial.

Los tres voluntarios deberán pasar una cuarentena de tres días antes de poder abrir las escotillas y acceder de nuevo al interior del laboratorio que simula la nave.

Este experimento, que comenzó el 3 de junio de 2010, servirá para estudiar la compatibilidad psicológica y la tolerancia de los miembros de una tripulación durante un vuelo interplanetario.

Sus participantes compartirán durante un año y poco más de cinco meses los 550 metros cúbicos que suman los cuatro módulos cilíndricos que conforman el simulador, ubicado en el recinto del IPBM. Permanecerán aislados del mundo exactamente el tiempo que lleva el vuelo de ida y vuelta a Marte, 490 días, más otros 30 de estancia simulada en Marte.

La Agencia Espacial Europea (ESA) y la rusa Roscosmos lanzaron en 2004 este ambicioso proyecto, al que se sumó posteriormente China y en el que también colaboran EEUU y España.

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