'Yo soy Bea', la eclosión de los seriales españoles

  • La serie de sobremesa de T-5 que rescata ahora Divinity superó el 35% de cuota y marcó época

Foto de la boda de los protagonistas a cargo de Alejandro Tous y Ruth Núñez. Foto de la boda de los protagonistas a cargo de Alejandro Tous y Ruth Núñez.

Foto de la boda de los protagonistas a cargo de Alejandro Tous y Ruth Núñez. / mediaset

Después de 773 capítulos, Bea por fin le dio el sí quiero a su amado don Álvaro en el capítulo final de Yo soy Bea, que dio el salto al prime time de Telecinco el 16 de agosto de 2009. Fue el desenlace de la primera parte de una serie, adaptación de la colombiana Yo soy Betty, la fea, con la que la cadena amiga revolucionó las sobremesas. La ficción española no amasaba esos millones de espectadores hasta que llegó este serial, pensado en principio para durar solamente un verano. Tras su estreno, el 10 de julio de 2006, Beatriz Pérez Pinzón conquistó a legiones de seguidores y sus sencillas y amables idas y venidas en la revista Bulevar 21 se mantuvieron en pantalla tres años. Luego Telecinco intentó estirar el éxito con una nueva protagonista, pero el cambio no coló. Divinity, la cadena femenina de Mediaset, rendirá homenaje a esta serie, convertida en fenómeno televisivo, a partir del lunes ofreciéndola diariamente por las tardes y por primera vez en formato panorámico 16:9. En el marco de un movimiento que han denominado 'exaltación del feísmo', el site oficial de Yo soy Bea de divinity.es analizará día a día los looks vintage que luzca la protagonista, se descubrirá qué fue de los actores de la serie y se mostrarán los must kitsch que están de moda esta temporada. Además Divinity anima a los seguidores a convertirse en feogramers, subiendo sus fotos menos favorecedoras a Instagram a través del hashtag #Feogramers.

Desde su estreno, Yo soy Bea fue líder de audiencia en su franja de emisión en el 64,1% por ciento de sus emisiones de sobremesa, con una media acumulada de un 26,2% de share. La ficción fue el espacio más visto del día en 60 ocasiones, por encima incluso del prime time, y se situó por encima del 35% de share en 149 emisiones. La boda de Álvaro y Bea, con la que terminaba la primera parte de la serie y se descubría el cambio físico de la protagonista, se emitió en el prime time de Telecinco y reunió a 8.226.000 espectadores, consiguiendo una cuota de pantalla del 42,1%.

La historia de la secretaria poco agraciada y enamorada de su apuesto jefe encumbró a la fama a la pareja protagonista, los actores Ruth Nuñez y Alejandro Tous. Después de protagonizar uno de los cambios de imagen más sonados de la televisión, Ruth Núñez se volcó en el teatro y el cine, y sólo ha aparecido en otra serie de Mediaset, Frágiles, en la que interpretó a Lola Martín durante 16 episodios, y fue invitada en La que se avecina antes de recalar en Amar es para siempre. Tous, pasó por varios proyectos tras su salida de la serie: Cuestión de sexo y Mentes en shock, e intervino en algún capítulo puntual de Aída y B&B.

Norma Ruiz, la rubia actriz que daba vida a la pija Bárbara, la gran detractora de Bea, ha trabajado en las miniseries sobre Rocío Dúrcal y Tita Cervera, así como en Gavilanes o Ciega a citas, entre otros muchos proyectos más. La cantera de intérpretes que descubrió esta serie no se quedó ahí: también estaban en ella Carmen Ruiz y Miguel Hermoso, y otros tan famosos como Ana Milán, Mónica Estarreado y el sevillano José Manuel Seda. Pese a empezar siendo una producción destinada meramente a entretener, Yo soy Bea acabó marcando un antes y un después.

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