TV-Comunicación

Tony Bernetti: "Para un actor desnudarse es muy común, quizá demasiado"

  • El protagonista de la serie 'Un golpe de suerte', que emite Telecinco en la sobremesa, reivindica su trabajo interpretativo frente a la etiqueta de chico guapo.

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Acaba de finalizar la grabación de la serie en las playas de Mallorca y Tony Bernetti, el joven protagonista de Un golpe de suerte, la ficción diaria de Telecinco, se prepara para retomar su trabajo en Madrid. Pese a su discreto paso por su franja horaria, la cadena privada ha decidido continuar la grabación de la serie más allá del verano. Esto supone una 'segunda oportunidad' para este actor canario de 25 años, que dejó un papel protagonista en el musical Grease para encarnar a Ángel, un chico atractivo y rebelde que supone su debut en televisión. Consciente de su atractivo, ampliado por las circunstancias del personaje, Bernetti hace hincapié en su trabajo interpretativo y lamenta que, por exigencias del guión, la desnudez sea “bastante común en esta profesión".

-Interpreta a Ángel, un joven que se va a vivir a Mallorca con su padre al que no conoce, ¿cómo definiría a su personaje?

-Ángel es una persona que ha pasado su infancia y parte de su adolescencia en centros de menores y familias de acogida, y por unas razones u otras, siempre se ve envuelto en circunstancias que le obligan a empezar de cero. No sabe lo que es una familia y, por eso, cuando se va a vivir con su padre le queda todo un poco grande. Sobre todo a la hora de afrontar el hecho de que su padre quiere hacerse cargo de él, porque no se lo cree del todo. Es ese punto de desconfianza lo que le ha creado ésa rabia desde pequeño.

-Iniciada una nueva vida con una nueva familia, ¿Ángel deja atrás el comportamiento que le llevó a vivir en un correccional?

-Sí. No se debe relacionar el haber pasado un tiempo en un centro de menores con la violencia y la mala educación. Ángel es bastante coherente y respetuoso, pero tiene un punto de picardía fruto de una infancia revuelta, y aún guarda un poso de rabia contra su padre. Se siente inadaptado emocionalmente, no socialmente.

-A ése difícil proceso de adaptación se suma una historia de amor prohibida...

-Sí, porque Ángel trata de esforzarse por entender a su padre e integrarse en ese nuevo ambiente, pero se encuentra con una gran barrera: cuando conoce a su hermana Ainhoa, se siente atraído por ella.

-El personaje de joven atractivo y rebelde es susceptible de protagonizar un nuevo fenómeno fan... ¿Está mentalizado al respecto?

-Soy consciente de que los personajes con un punto de rebeldía son más atractivos de cara al público pero, de momento, estoy mentalizado en trabajar. Lo demás es bastante secundario. No digo que no piense en ello, pero prefiero centrarme en que mañana me tengo que despertar a las seis de la mañana para ir a grabar.

-Pero no puede evitar que se le coloque la etiqueta de nuevo chico guapo de la tele...

-Prefiero que me pongan la etiqueta de actor competente antes que la de chico guapo. Me gustaría que quien quiera contar conmigo para trabajar, esté seguro de que va a contar con alguien profesional.

-Al grabar en verano y en una playa, abundan las escenas en las que aparece ligero de ropa e incluso desnudo, ¿cómo lleva ese aspecto del papel?

-Bueno, en el mundo de la interpretación desnudarse es bastante común. A veces, quizá demasiado.

-¿Qué tiene en común con su personaje?

-Muchas cosas y muy pocas a la vez. Los dos estamos buscando nuestro sitio. Tanto a Ángel como a mí nos ha llegado una oportunidad de repente y tenemos que saber encajarla. Por otro, yo no he tenido las vivencias ni la infancia que él ha tenido. Aunque yo, por mi profesión, también vivo alejado de mi familia y en ocasiones me siento bastante solo.

-Pese a no tener experiencia en televisión, es un rostro conocido en el teatro musical...

-Sí, estuve interpretando el papel de John Travolta en el musical de Grease hasta que comencé a trabajar en la serie.

-¿Cómo ha sido el cambio del trabajar en teatro musical a grabar una serie diaria para televisión?

-Ha sido una patada. En el teatro hay que gesticular mucho más y muchos actores jóvenes que empezamos en teatro pecamos de impostar la voz demasiado. Además, yo venía de interpretar a otro chico rebelde, aunque Danny Succo es más bien la parodia de un rebelde, y Ángel es mucho más sobrio e inexpresivo. Me costó bastante encajarlo todo.

-¿Y en cuanto al ritmo de trabajo?

-En una comedia musical ya tienes el guión y sólo tienes que trabajar porque cada noche tienes función. Y aquí nunca es lo mismo, cada día hay cosas nuevas. En el teatro se tiende muchas veces a mecanizar las cosas y en televisión no puede pasar nunca eso.

-Usted es de Gran Canaria, ¿supone algún problema su acento a la hora de trabajar?

-A veces sí, cuando me pongo nervioso. Cuando algo me toca muy de cerca, se me escapa algo de acento, pero para eso están las clases de dicción.

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