Duelo en el campo bravo gaditano por Juan Vázquez 'Cantito'

  • El eterno aficionado que no se perdía un tentadero era uno de los últimos románticos del toreo

Si se sostiene que el toreo es grandeza hoy es la última puerta grande de un modesto, Juan Vázquez Vega Cantito, fallecido ayer en Ubrique a los 73 años.

Cantito era de los últimos aficionados y un personaje popularísimo en la Ruta del Toro donde omnipresente, se orientaba de todos los tentaderos, siempre buscando un muletazo ante cualquier becerra para calmar una increíble afición.

Comenzó de novillero toreando por la Sierra muchísimas tardes, junto con el recordado ubriqueño Pedro Vázquez Carriles. Cantito era de Prado del Rey pero se casó y formó familia en Ubrique en una vida de brega en la que se empleó tanto en Alemania como en la construcción.

Pero su sueño y su locura era el toreo. Siempre con la figura compuesta, también en tiempo anteriores recorrió toda España como aficionado, con el hatillo al hombro, de capea en capea y de tentadero en tentadero.

Juan era de los últimos románticos del toreo, con un entrañable y aparente mal genio, tras el que escondía un carácter bromista y afectuoso, con una cariñosa complicidad con los aficionados más jóvenes, animándolos con sus "¡Bien torería!". En los últimos tiempos, padeciendo una seria enfermedad, su queja era que la dolencia le iba a tener un año sin ir a los tentaderos.

Inseparable de Jesulín de Ubrique desde los primeros tiempos novilleriles del matador, fue tan querido que hasta en su localidad natal le dedicaron un torerísimo pasodoble, que hoy interpretará la Banda de Prado del Rey cuando le cubra una tierra que merecería ser el más dorado albero.

Las exequias son hoy a las 11 en el Tanatorio de Ubrique, y los restos del torero serán trasladados para recibir sepultura en su natal Prado del Rey, al aire de su pasodoble. En torero, como siempre. Adiós Cantito, ya le dieron puerta a la última becerra. Que te sea la tierra leve.

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