OBITUARIO

En 1972 fue premiado con un rabo en Las Ventas, un hito controvertido

  • Palomo Linares consiguió un premio que no se concedía desde hacía 37 años en la plaza de Madrid

Palomo, en su juventud. Palomo, en su juventud.

Palomo, en su juventud. / efe

Era San Isidro de 1972. La faena que Palomo Linares instrumentó en Las Ventas al toro Cigarrón, negro meano, número 21, con 566 kilos de peso, de Atanasio Fernández fue premiada con dos orejas y un rabo, pasó a los anales de la tauromaquia. Fue la última vez que se concedieron en la plaza madrileña los máximos trofeos y constituye uno de los hitos de la tauromaquia más comentados y controvertidos. Esa tarde cortó hasta cuatro orejas y un rabo en un festejo en el que alternó con Andrés Vázquez y Curro Rivera. Sucedió el 22 de mayo de 1972 y desde hacía 37 años no se cortaba un rabo en Las Ventas. En los periódicos hubo ataques furibundos de los puristas, lo que desencadenó que destituyeran al presidente de la corrida. Palomo Linares se convirtió a partir de ese momento en un fenómeno social.

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