Sólo falta convicción

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Quien no vio el partido seguramente pensará que el empate en el Juegos del Mediterráneo de Almería, ante un equipo de la zona alta, es un resultado positivo. Sin embargo, los que sí lo vieron no acabaron con la misma sensación pues el Xerez tuvo, después de una gran primera parte, a su merced al conjunto de Alcaraz y de haber tenido un poco más de convicción, al menos en el segundo periodo, podría haberse traído con total justicia la victoria ante un rival que, aunque sin brillantez, sí que peleó con uñas y dientes el punto que finalmente obtuvo.

Y es que este nuevo Xerez, el de Moreno, es cada día que pasa un equipo más sólido. Defensivamente trabaja bien, Lombán y Robusté se han convertido en una auténtica muralla, es solidario en el esfuerzo, tiene prolongación ofensiva, desde los laterales a los medioscentros, y lo más importante, intenta rasear el balón, sea quien sea el rival que esté enfrente y sea cual sea la situación.

Ayer, en Almería, a los azulinos sólo les faltó convencerse de que pueden aspirar a más porque de haberlo hecho se habrían traído los tres puntos. Sin embargo, la necesidad y el conservadurismo de los jugadores les hizo dar ese paso atrás, algo que aprovechó el cuadro local para empatar de la única manera que podía hacerlo, a través de Ulloa, incansable y difícil de marcar, ya que domina el juego aéreo como el que más.

Nada más empezar, una cabalgada de Raúl Cámara (otra vez la estrategia de Moreno, en esta ocasión en saque de banda) por la derecha terminó en el 0-1. El madrileño llegó con facilidad a la línea de fondo y su centro lo despejó mal Rafita, quedándosele el esférico franco a José Mari, que sólo tuvo que empujarla.

El gol estropeó el plan del Almería y dio más confianza si cabe al Xerez, que bien plantado en el centro del campo, trató siempre de mantener la posesión de balón, de asociarse y de llegar arriba buscando el juego combinativo, algo de agradecer.

Con el paso de los minutos, el conjunto rojiblanco intentó hacerse con el control de la zona ancha, aunque sus imprecisiones y la buena presión de Rueda, que ejercía de pivote, Cordero y Bruno, vaya derroche físico el de ambos, impedían a los de Alcaraz llegar con fluidez a los terrenos de Doblas. Aún así, la calidad de jugadores como Ulloa y Aleix, quizás los más activos de la primera parte, propició que por momentos, los locales inquietaran al Xerez.

Corría el minuto 11 cuando Ulloa, en un mal repliegue defensivo azulino, se coló por el pico del área. Doblas salió mal y el disparo del argentino, con toda la portería para él, se topó en la mano de Cámara. De inicio, ni auxiliar ni árbitro pitaron la falta, pero el público abroncó al colegiado, que acabó amonestando al madrileño.

Los azulinos pudieron dar un paso adelante antes de la media hora. Redondo recibió en la mediapunta, metió un pase entre los centrales y José Mari se plantó solo ante Esteban. Por desgracia, el meta almeriense metió bien la pierna y despejó el esférico a córner en la que fue la mejor oportunidad xerecista.

La réplica del Almería, dos minutos después. Ulloa, dentro del área, prolongó con el pie a Aleix, éste dribló con maestría a Lombán pero su disparo lo despejó con la puntera Doblas en un gran gesto técnico.

Diez minutos más tarde de nuevo López Acera se convirtió en protagonista. Aleix, otra vez por el flanco izquierdo del Xerez, centró con la derecha y el balón se estrelló entre la mano y el costado de Mendoza, que en un movimiento casi reflejo se tapó la cara. El árbitro pitó penalti. Ulloa, por contra, lo envió por encima del larguero.

Tras el descanso, el Almería salió a morder y durante los primeros minutos encerró al Xerez en su campo. Tanto es así que Ulloa empató esta vez el línea a los tres minutos. Esta vez el línea acertó, estaba en claro fuera de juego.

Los de Moreno, por su parte, intentaban meter miedo a su rival en esporádicas contras, casi siempre comandadas por Redondo, Maldonado, gran partido el del isleño, y José Mari, que trabajó lo indecible ante una pareja de centrales de lo más rocosa, Carlos García y Acasiete. De hecho, la ocasión más interesante llegó a través de Maldonado, en un lanzamiento que se fue fuera.

Con el Almería forzando la máquina y viendo que su equipo no tenía esa fluidez del primer tiempo ni esa mala leche y profundidad necesaria para salir a la contra, Moreno dio entrada a Capi buscando así algo más de balón.

Ni siquiera el sevillano pudo frenar el asedio almeriense que en una de sus acometidas encontró el gol. Aarón centró desde la izquierda y Ulloa, de potente salto, se elevó por encima de los centrales para rematar, casi con la coronilla, y mandar el balón a la red.

Con el 1-1, los de Alcaraz buscaron el todo por el todo y el Xerez trató de coger la espalda a la deslabazada defensa rojiblanca. El partido se volvió loco y abierto, todo podía pasar. Lo que no pasó fue que el colegiado pitara un claro penalti a Capi en la segunda mitad tras ser agarrado por Carlos García. Ya al final, Maldonado hizo que Esteban se emplease a fondo con un disparo envenenado, y Doblas hizo lo propio tras un remate de Acasiete.

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