Javi López. Entrenador del Xerez CD

"La gente puede pensar que estoy 'flipao' con los 50 puntos pero a mí me da igual"

  • El técnico se muestra tajante a la hora de hablar de cotas mayores y advierte que “sé lo que digo, por qué lo digo y qué mensaje lanzo a mis jugadores, cuando tengamos la permanencia ya hablaremos”

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Javi López ha cubierto media temporada al frente del Xerez y ha cerrado la primera vuelta con unos excelentes registros, pero no se libra de las críticas de un sector de la afición con el que no termina de conectar. No se sabe si por su modesto discurso o porque dice y hace lo que piensa sin pararse a valorar si sus decisiones son populares o no lo son.

Reservado con los medios, suele marcar las distancias, aunque no es el típico técnico que está pendiente del reloj cuando concede una entrevista personal. Tampoco, nadie puede esperar de él una declaración grandilocuente, ni una crítica al rival, ni una explicación arrogante de los resultados que está cosechando.

De todos modos, detrás de ese Javi López entrenador, un cargo que utiliza al más puro estilo Mourinho para que la presión caiga sobre él y no sobre sus jugadores, hay un Javi López bastante cercano y sereno, que vive por y para el fútbol y al que le resulta especialmente difícil estar sin su familia.

No mueve apenas las manos en su conversación. Las cruza sobre la mesa y sólo levanta una de ellas cuando le toca destacar alguna virtud de su equipo o cuando las preguntas sobre las posibilidades de ascenso son reiteradas...

–El Xerez ha comenzado la segunda vuelta lanzado, dos partidos, dos triunfos...

–Estamos muy contentos y mi balance tanto de estos dos partidos como de la primera vuelta es positivo porque nuestro primer objetivo, que es el de la permanencia, está cerca. Estamos por encima de la media en lo que a puntos se refiere para alcanzar esa meta y en cuanto a clasificación somos cuartos. El juego del equipo, la dinámica que tiene, el comportamiento que está teniendo en la competición es notable, estamos muy contentos.

–¿Está ya el equipo construido?

–Los proyectos para construir un equipo son a medio plazo, no son ni siquiera de una temporada, pero sí es cierto que ahora todo es diferente, el funcionamiento es distinto, estamos a un buen nivel y eso se debe al transcurso del tiempo y al trabajo diario con la metodología que queremos que luego se refleje sobre el campo.

–¿La cuarta plaza significa que el primer tramo de la Liga les ha resultado más fácil de lo esperado?

–Para nada, el equipo ha tenido que pelear mucho y han habido partidos en los que no se ha jugado bien, pero los futbolistas han sabido agarrarse a los encuentros y eso es algo muy bueno que tenemos. Hay encuentros en los que no nos han salido bien las cosas en cuanto a posesión del balón, a combinación, en los que no hemos estado inspirados, pero nos hemos sabido mantener dentro, hemos peleado y hemos sacado resultados que nos han permitido ganar confianza y ser tremendamente competitivos.

–¿Qué conceptos le ha costado más mecanizar?

–Todos cuestan. La posesión de balón y mejorar el ataque nos han resultado más complicados. Somos un equipo muy vertical y eso es una virtud pero, a veces, hay partidos en los que hay que tocar más para no tener tantas pérdidas y no hacer un encuentro de ida y vuelta, y eso tampoco es fácil. De todos modos, por mucho que uno quiera introducir nuevas cosas, siempre las características propias de los jugadores llevan al final a hacer determinadas cosas.

–¿Han hecho las críticas más fuerte al grupo?

–No sé si eso nos ha hecho más fuertes o no porque no soy mucho de fijarme en los comentarios de las personas que pueden hacer críticas, que en algunos momentos seguro que hasta llevan parte de razón. Soy más de centrarme en el trabajo diario, en intentar que el grupo sea fuerte y esté unido. Creo que eso va por buen camino y eso sí que es lo que nos está haciendo fuertes.

–¿Es complicado abstraerse de todos los comentarios?

–Hay que saber canalizar y administrar la información. Si hay alguien a quien pueda hacerle daño esa información lo mejor es que no le llegue y con no leer los periódicos, no oír la radio o no ver la televisión ya hay parte ganada. De todos modos, también hay gente que lo tolera bien y que no le pasa nada. Cada uno tiene que activar sus mecanismos para saber diferenciar entre lo que es bueno y lo que es malo.

–¿En algún otro equipo ha recibido tantas críticas a pesar de estar arriba?

–No es lo normal en este tipo de situaciones pero esto es fútbol y uno tiene que adaptarse a todo este tipo de circunstancias momentáneas.

–¿Le ha sorprendido esa corriente de opinión en una afición tan entregada como la azulina?

–Cuando llegué, ya dije que esta afición me había sorprendido muy gratamente porque nunca en ningún equipo me han venido a ver dos mil personas en pretemporada ante un Primera Andaluza. Eso significa que hay una raíz profunda y un sentimiento muy grande. El comportamiento con el equipo en general es excelente. La semana pasada ya puntualicé un poco que si queremos lograr algo más de esos cincuenta puntos que nos garantizan la permanencia, teníamos que ir todos de la mano y crear un clima adecuado en nuestro estadio para que beneficie el rendimiento de todos los jugadores, pero no sólo el de Pepito o el de Antoñito.

–Al principio de temporada, también se hablaba de una plantilla demasiado veterana...

–Nos han criticado tantas cosas. Yo ya dije al principio, sin que fuese un cumplido gratuito sino por propio convencimiento, que los jugadores veteranos de esta plantilla son los que más ejemplo dan. No se pierden un entrenamiento, trabajan al cien por cien cada día y eso al final te da productividad. Las edades están en el carnet de identidad pero la realidad después hay que comprobarla en los partidos, en los entrenamientos y en el día a día.

–De todas las decisiones que ha tenido que tomar hasta el momento, ¿cuáles han sido las más complicadas?

–Lo que más le cuesta a un entrenador cuando tiene una buena plantilla y cuenta con buenos profesionales es hacer la lista de convocados, eso es lo más duro. Siempre se queda gente fuera que podía estar dentro e incluso jugando pero es una elección que hay que hacer, el reglamento sólo nos permite llevar dieciocho.

–El debate está en la calle,  ¿juega el equipo mejor con José Mari y Bermejo o sin el cántabro?

–Jugamos de forma totalmente diferente cuando está uno u otro o incluso los dos. Son futbolistas que tienen características diferentes y que no jugamos igual no lo pongo en duda. También lo hacemos de forma diferente si en la izquierda está Capdevila o Capi. Eso es cierto, pero lo que se apunta desde algún sector es que jugamos mejor o peor con una pareja o con otra y a mí no me lo parece, jugamos diferente pero igual de bien.

–Con los cincuenta puntos tan cerca, ¿sigue sin pensar en otros objetivos?

–Tengo un discurso que no voy a variar y seguramente mucha gente piense, este chaval está ‘flipao’. Me da igual, que piensen lo que quieran. Sé lo que digo, por qué lo digo, por qué lo hago y qué mensaje lanzo a mis jugadores. Es mi manera de hacer las cosas y creo que es la que más nos conviene y la que mejor le hace al equipo.

–¿Qué argumentos le conducen a adoptar esa postura tan firme?

–Hay un poco de todo. La gente no se da cuenta de muchas cosas. Un argumento y no es el único ni el más importante. Tenemos el decimoquinto presupuesto de la categoría y no podemos competir con muchos equipos. Se nos han ido jugadores al Alcorcón, al Recre o al Girona. Nunca hemos podido retener a un jugador que estaba en el mercado y evitar que terminara en otro equipo. ¿Por qué tenemos que asumir la responsabilidad y la carga de equipo favorito cuando nuestra estructura no es la de un equipo como el Tenerife, Rayo, Celta o Betis? No tenemos que asumir un papel que, en principio, no nos corresponde. Esa presión añadida la tienen que tener los equipos obligados a ascender, con presupuestos y plantillas para esa meta. Cuando logremos esos cincuenta puntos ya hablaremos de lo demás.

–Si le pusieran un cheque en blanco en la mesa, ¿qué pediría?

–Lo máximo, ser primero. Si pudiera, no lo dudaría. Queda un mundo y a día de hoy, nadie tiene garantizado nada. Durante una temporada hay muchos momentos de estados de ánimo y eso influye. Nosotros estamos en construcción y tenemos margen de mejora en todo, tenemos que seguir trabajando duro para mejorar día a día.

–¿Esperaba algo más en el mercado de invierno?

–No he sido demasiado exigente, igual es uno de mis defectos. El propio Emilio puede confirmar que he pedido poco. Sabíamos que podíamos mejorar en algunas posiciones, se ha intentado y dentro de nuestras posibilidades hemos traído lo que nos ha gustado.

–¿Firmaría ahora mismo su renovación o el cargo desgasta?

–Estoy encantado aquí pero no hemos conseguido nada. Ahora, hay que pensar en primer lugar en nuestro siguiente rival, el Numancia, que es un equipo complicado, con un campo con unas condiciones especiales, en el que habrá que pegarse un buen currelo para conseguir algo positivo allí. Yo no pienso en si el equipo va a conseguir o va a dejar de conseguir, en lo único que pienso es en los cincuenta puntos. Yo estoy encantado aquí y no sé qué pasará en otros ambientes, pero la gente a mí me anima en la calle y me demuestra que quiere al Xerez y quiere que el Xerez vaya bien. Estoy muy bien en la ciudad y estoy muy bien en el club, ya que tengo la suerte de trabajar con Emilio, que es un tío de fútbol y una persona sensacional. Todo el mundo me está facilitando las cosas y no tengo ni solo pero.

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