Rafa Barber. Centrocampista del Xerez

"Me sentí como un debutante en Alicante, fue increíble"

  • Asegura que lo pasó mal pero que nunca se planteó dejar el fútbol: "El apoyo del vestuario y de la afición ha sido ejemplar"

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Rafa Barber vio la luz al final del túnel siete meses después. El centrocampista del Xerez sufrió una grave lesión de ligamentos en un entrenamiento en el Anexo en una jugada fortuita con Cordero y tuvo que pasar por quirófano en Valencia. El domingo terminó el suplicio para él con su vuelta a los terrenos de juego. Criticado en su primera temporada en el club, le costó hacerse un hueco en la segunda y justo cuando lo logró la mala suerte le acompañó en forma de lesión. Profesional como pocos, tiene el respeto del vestuario por su forma de ser y ahora también el de una afición que se volcó con él en sus peores momentos.

Parte de cero, confiesa que tiene la misma ilusión de un debutante y aspira a poner su granito de arena en una temporada que espera sea "importante". Termina contrato y asegura que le queda cuerda para rato pero "no pienso en junio, sólo quiero centrarme en mi total recuperación y en el día a día".

-¿Se le han hecho eternos los siete meses que ha estado sin poder jugar?

-Al principio, fue muy duro asimilar todo lo que me pasó y en el momento en el que me pasó porque todo me iba fenomenal. Intenté llevarlo de la mejor manera posible y tengo que estar agradecido porque desde el principio me sentí muy arropado por el club, por mi entorno, por mis compañeros, por la afición, por mi familia... Todo fue más fácil de llevar.

-¿Qué se piensa en este tiempo?

-Se te pasan muchas cosas por la cabeza y ninguna buena, especialmente en los primeros días, pero uno siempre intenta ver el lado positivo, si es que hay alguno. No pensé en colgar las botas nunca, me lo planteé todo como una lucha diaria que tenía que vencer. Pasaron los meses, poco a poco iba comprobando como la rodilla iba mejor y la evolución era positiva... Ahí te ilusionas y cuando llegas a una altura en la que la lesión te permite correr y hacer muchas cosas, ya respiras. Ves más cerca que puedes volver a jugar. Todo culmina en el momento del estreno. Fue una sensación muy gratificante, le estoy muy agradecido al míster. Para mí fueron veinte minutos muy intensos, me probé y todo fue perfecto porque encima ganamos por 1-5, una de las mayores goleadas de los últimos tiempos.

-¿Qué sintió al volver a jugar?

-En el momento en el que me llamó el míster para jugar, me sentí como un debutante, como un jugador del filial al que le dan la oportunidad en el primer equipo, fue increíble. Me acordé de mi primer partido en el fútbol profesional y de mi mujer y las niñas, que han estado apoyándome siempre. Para mí fue muy emocionante porque ellas estaban en el campo y esta recompensa va dedicada a ellas. Hemos pasado juntos muchos momentos. Mis hijas, aunque son pequeñas, se daban cuenta de que algo no iba bien porque pasaba el tiempo y su padre no jugaba. Afortunadamente, eso ya es pasado y a partir de ahora todo va a ir bien.

-Desde fuera, ¿cómo vivió la recta final de la temporada pasada con la salida de la entidad de Viqueira y Moreno?

-Fue una situación complicada, tanto por la lesión como porque a mis amigos no les iban bien las cosas. Con ellos compartí muy buenos momentos, es gente muy válida y profesional. De todos modos, el fútbol va muy rápido y no espera a nadie. Yo mismo lo he vivido con la lesión, en estos siete meses he estado en el olvido y ahora que he reaparecido mucha gente ha vuelto a mi entorno. El fútbol es presente y por eso, a partir de ahora no miro atrás, sólo pienso en el siguiente partido, en la siguiente convocatoria... En junio ya veremos, cumplo contrato y Dios dirá.

-Habla de olvido, ¿quién no estuvo a su lado?

-No lo digo por nadie en concreto, lo digo por cómo está montado todo. En el fútbol eres importante cuando estás ahí y cuando no lo estás, pasas a un segundo plano. Yo puedo decir a boca llena que el apoyo que me han dado ha sido total, en la calle, en mi entorno... Se han comportado conmigo de forma ejemplar, por eso también digo que dentro de lo malo, a mí no me ha ido mal del todo, ha sido más fácil de llevar por el apoyo de la gente que me quiere y hasta de la ciudad. Cuando iba por la calle, todo el mundo me preguntaba y me animaba. La verdad es que me sorprendió gratamente.

-Dos caras de la afición, criticado en el campo y apoyado, fuera...

-El aficionado siempre tiene razón y yo no soy nadie para discutir ninguna de sus decisiones. Supongo que ellos sufrían porque las cosas no iban bien y no es fácil. Yo no miro atrás, miro al futuro y espero que todo sea diferente.

-¿Qué le parece la reacción del equipo en el último mes de competición y la euforia en la calle?

-Todos sabíamos que el equipo era mejor de lo que reflejaba la tabla y que teníamos que salir de abajo. En cuanto a la calle, la gente tiene derecho a ilusionarse y a ver cotas más altas. Eso sí, nosotros somos conscientes de que esto es complicado. Dentro sabemos que primero hay que llegar a los cincuenta puntos, que es el objetivo principal y luego ya veremos... Ojalá siga la racha, sumemos cuanto antes los cincuenta puntos y a partir de ahí ya podremos soñar todos, la afición lo ha pasado mal y puede y tiene derecho soñar. Ojalá el partido de la pasada jornada lo hubiésemos jugado en Chapín.

-¿Qué objetivos personales se marca?

-Uno siempre es ambicioso y quiere más. He entrado en una lista, he jugado veinticinco minutos... Esa ambición no la puedo perder, me queda cuerda para rato. El fútbol es egoísta y todos queremos jugar cuanto más, mejor. Ojalá el míster sigue confiando en mí. Si no es así, yo siempre digo que los que estamos fuera también tenemos que sumar y es lo que haré, ayudar a los que están dentro. El beneficio colectivo es el individual.

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