"Los que hemos sufrido ahora estamos doblemente satisfechos"

  • Esteban Vigo dice que el secreto del Xerez "es la unión del grupo" y mira de reojo el ascenso: "Espero y deseo que sea este año conmigo"

Esteban Vigo es el jefe del líder, el patrón de un Xerez que ha puesto la velocidad de crucero hacia Primera. Nada que ver con su triste etapa en Córdoba. A él se le encomendó el ambicioso proyecto de la temporada del cincuentenario, aquella que acabó con el equipo en Segunda División B. De esa etapa, "una espina que tengo clavada como entrenador", hace ya cuatro años y medio. Pero nadie olvida. El técnico porque guarda "buenos" recuerdos de su paso por El Arcángel, un campo que no se le ha dado todo lo bien que él quisiera. Y en el que el conjunto blanquiverde está cimentando su camino hacia la permanencia, algo que Vigo no tiene dudas de que logrará "sin problemas si le dan tranquilidad a la plantilla". Para eso es clave ganar el domingo al mejor equipo de la temporada. "El Córdoba es un equipo fuerte, que nos va tratar de complicar la vida". Sabe de lo que habla.

-Ante todo, enhorabuena por la temporada de su equipo. Nadie podía esperar un curso así.

-Muchas gracias. No la esperábamos, sobre todo por cómo empezamos. Nos costó muchísimo hacer la plantilla por todos los problemas que teníamos pero, poco a poco, fuimos montando el equipo, insistiendo en el bloque de la temporada anterior. Me gustaría agradecer a la gente que estaba cedida que quisiera volver, algo que nos ayudó muchísimo.

-El lunes se cumplió un año de su reestreno en en banquillo azulino. Desde entonces, 74 puntos y unos números asombrosos.

-No soy una persona de estadísticas, porque me gusta ir día a día. Lo sé por los medios de comunicación, que se han encargado de recordármelo. Son números espectaculares, díficiles de hacer, pero lo hemos hecho. El secreto es que estamos muy unidos. En agosto hubo un momento en el que éramos 14 futbolistas y eso nos unió; es lo que nos ha hecho estar tan bien... sabiendo que los resultados son los que mandan.

-El mérito es mayor tras la agónica salvación de la pasada campaña y los problemas del verano.

-Sin duda. La gente de fuera no sabe todo lo que padecimos, lo que sufrimos. Vimos cómo se nos iban jugadores con los que contábamos, como Yordi, Samuel, Abel... pero era difícil mantenerlos por la situación económica del club. Es complicado de explicar a la gente de fuera, a la que no lo ha vivido. Llamar a jugadores para que vengan y que te digan, no, míster, porque la situación del club no es la mejor. Todo eso lo hemos padecido los que hemos hecho esta plantilla. Por eso, los que hemos sufrido, ahora estamos doblemente satisfechos.

-Dos salvaciones y un temporadón como éste. Lo que sí está claro es que su idilio con el Xerez es perfecto, porque en otros sitios no le han salido las cosas.

-En el aspecto deportivo, como el Xerez no hay ningún otro sitio. En el aspecto personal no tengo nada en contra de los sitios en los que he estado, Lleida, Córdoba... Pero en lo deportivo no es normal sumar 1 punto de 21, como nos pasó en Córdoba. El equipo no se merecía eso y es una espina que tengo clavada como entrenador.

-¿Cuáles son las claves de este Xerez?

-Creo que es la fuerza que ha hecho todo el grupo de la temporada anterior, que han acogido muy bien a los nuevos, que se han adaptado rápidamente; ésa es una virtud importante. Lo más significativo es la unión del grupo, construída a partir de los jugadores de la temporada pasada. Lo pasamos muy mal, sin cobrar los últimos cinco meses. Yo llegué en febrero, con 22 puntos, y conseguimos 30 para salvar la categoría. Esto se le ha hecho ver a la gente nueva y la ventaja de este año es que la plantilla está al día. Eso significa mucho y no es fácil, tal y como está el fútbol hoy en día.

-¿Se puede hablar ya de ascenso?

-No, sinceramente. Tenemos dos objetivos prioritarios: uno es cumplir con los 51 ó 52 puntos en los que creo que estará la permanencia este año y luego, luchar por más. Es verdad que llevamos un ritmo muy bueno, pero queda todavía mucho y el fútbol da muchas vueltas.

-Sería la bomba. El primer ascenso a Primera justo el año que el Cádiz está en Segunda B.

-Lo de ascender es mucho más importante por lo que significaría para la ciudad y para el equipo que lo que pueda hacer el Cádiz, que está en disposición de recuperar la categoría. Es más importante que la ciudad saboree lo que es la Primera División, que disfrute. Espero y deseo que sea este año conmigo y, si no, que lo sigan intentando porque llevan nueve temporadas seguidas en Segunda y eso no es fácil.

-Se les fue Yordi y el equipo es aún más resolutivo. ¿Qué les da a Calle, Antoñito y compañía?

-Antonio, la temporada pasada, ya hizo muchos goles importantes. Calle no estaba el año pasado, pero sí estuvo conmigo en la etapa anterior en Jerez, conocía de su capacidad de trabajo y sabía que haría goles, porque siempre los ha hecho y ahora los está haciendo. A Yordi me hubiera gustado retenerlo, pero no podíamos satisfacer sus pretensiones económicas. Desde que decidió irse al Córdoba, siempre le he deseado lo mejor, porque al Xerez el año pasado le hizo goles para salvar la categoría. Creo que en Córdoba va a triunfar porque sé de su capacidad de trabajo y hará goles. No siempre llueve a gusto de todos, pero creo que triunfará.

-Lo de Momo es tema aparte. Su campaña, hasta ahora, es sencillamente espectacular.

-Momo, todo lo que está demostrando, lo llevaba dentro. Había que darle confianza. Si lo haces jugar diez minutos, veinte minutos, un partido... Lo único que le he dado es confianza para que haga lo que sabe hacer. Es verdad que no había metido 12 goles en su vida porque no era goleador, era un hombre para hacer daño por la banda y asistir a sus compañeros. Este año está haciendo goles y lo de siempre.

-Y el domingo, el Córdoba, que trata de sacar la cabeza.

-Vuelvo a Córdoba ilusionado. Independientemente de los resultados, no tengo otro reproche. No fuimos capaces de sacar los puntos necesarios y ya está. El fútbol tiene esas cosas. Pero las personas que llegaron tampoco dieron con lo que había que hacer, porque el equipo acabó descendiendo.

-¿Qué recuerdos guarda de su tiempo aquí?

-Buenos. Te lo digo en serio y, si fueran malos, también te lo diría. Con la gente de la dirección deportiva, con Coco, tuve una buena relación. La afición me acogió bien, pero hay que ser conscientes de que cuando los resultados no salen, siempre los primeros que caen son los entrenadores. No fue sólo Esteban, porque los que llegaron después tampoco sacaron los resultados esperados.

-¿Qué falló entonces, porque mimbres había más que nunca? Era el año del cincuentenario y acabó siendo el cincuentenariazo, con el equipo bajando a Segunda División B.

-Falta lo de siempre. Falta la tranquilidad suficiente para creer en un proyecto y llevarlo a cabo. No se puede decir al principio de temporada una cosa porque todo va en función de cómo se empieza. El Córdoba tiene poca tranquilidad. Ahora que empiezan a salir de ahí, les diría que tengan tranquilidad con la gente que está trabajando porque así no tendran problemas para estar en una situación cómoda al final de la temporada.

-Su equipo lleva un 2009 de lujo y ahora llega a El Arcángel, donde hace nada cayó el Zaragoza. ¿Aviso para navegantes?

-Para nada veo que el Córdoba esté en una situación de resultados adversos. Vienen de una serie buena, con dos victorias seguidas y allí han caído ya buenos equipos. Será un partido complicado, más si cabe por la rivalidad que hay entre ambos equipos. Sé lo que nos vamos a encontrar y desde hoy, cuando empecemos a preparar el partido, se lo dejaré claro a la plantilla. El Córdoba es un equipo fuerte, que nos va tratar de complicar la vida.

-Este Córdoba ha cambiado mucho respecto al que profanó Chapín en septiembre. Ya no están José ni Gastón, que fue el hombre que marcó el gol del triunfo. Y ustedes van lanzados. ¿Qué batalla espera?

-Es probable que sea un partido diferente al de entonces por la situación en la que llegamos cada equipo. Nosotros estamos en una dinámica buena, con cuatro victorias seguidas, y ellos también, con dos triunfos consecutivos tras salir de una zona complicada. Espero que se vea un buen partido y que gane el que más se lo merezca. Si no somos nosotros, tendré que felicitar al rival.

-Por cierto, ¿teme algo en especial del equipo de Luna Eslava?

-No suelo fijarme en los detalles del contrario. Un solo jugador no es capaz de ganar un partido en esta categoría. La clave es el conjunto. Nosotros tenemos un buen equipo, pero sin el trabajo de todos, es difícil ganar.

-¿Se atreve a darme un resultado para el domingo?

-No me puedo atrever porque no lo sé. Decir ahora un resultado sería pecar de soberbia, si es que dijera que vamos a ganar nosotros. Será un partido díficil y complicado por todo lo que conlleva, porque los dos equipos estamos bien. El Córdoba es un equipo que no va a salir a especular, entre otras cosas porque necesita el triunfo más que nosotros.

-¿Firma la permanencia del Córdoba y el ascenso del Xerez?

-Y tanto que lo firmo. Pero no tengo dudas de que el Córdoba salvará la categoría sin problemas si le dan tranquilidad a la plantilla.

-Suerte.

-Muchas gracias.

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