La Voz Invitada

La cooperativas andaluzas se unieron por primera vez para conmemorar el Día Internacional

  • "Los valores del cooperativismo son más necesarios aún en épocas de excepcional dureza"

Un momento del encuentro con el que se celebró en Andalucía el I Día Internacional de Cooperativismo. Un momento del encuentro con el que se celebró en Andalucía el I Día Internacional de Cooperativismo.

Un momento del encuentro con el que se celebró en Andalucía el I Día Internacional de Cooperativismo.

Las cooperativas andaluzas han celebrado unidas por primera vez su jornada grande. Con motivo del Día Internacional del Cooperativismo, que se conmemora todos los años el primer sábado de julio, los cooperativistas de la región, aunados bajo la confederación AndalucíaEScoop, organizamos el I Día del Cooperativismo Andaluz el pasado 2 de julio.

Fue un acto adaptado a las circunstancias, con un público muy reducido (entre el que se encontraban representantes de las diferentes administraciones públicas y agentes sociales) y que pudo llegar a toda la población gracias a su difusión telemática. Tuvo lugar en la sede de la Consejería de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo de la Junta de Andalucía y se constituyó como un evento reivindicativo y de visibilización del sector cooperativo como el pilar fundamental que es en la economía y la sociedad andaluza. Una muestra del peso de la economía social andaluza, fuerte y sólida a pesar de las circunstancias y, algo fundamental: unida.

El hecho de que un sector indispensable para la economía y sociedad andaluza (como así ha quedado más que demostrado durante la pandemia) haya aunado fuerzas y se englobe bajo una sola marca, supone también una palanca de impulso contra la crisis que azota al país. Y es que con este término, palanca, es como debe definirse al cooperativismo de Andalucía. Una palanca que, a lo largo de la emergencia sanitaria, se ha hecho más visible para la sociedad en general y para algunos otros sectores que quizá no habían abierto demasiado los ojos en la era pre Covid-19.

Atender las necesidades básicas de la población

En el estado de alarma, no me cansaré de repetirlo, las cooperativas han sido la base de satisfacción de una de las primeras necesidades básicas del ser humano como es su alimentación.

Han producido con seguridad adaptándose rápidamente a las medidas de protección que se imponían y garantizando el suministro diario de alimentos a los puntos de venta, tanto dentro como fuera de España. Junto a nuestras colegas, las cooperativas de trabajo, que sobre todo en su área sociosanitaria también se han dejado la piel en estos terribles meses, hemos demostrado, una vez más, que los valores del cooperativismo son necesarios siempre, pero más aún en épocas de excepcional dureza.

Así, el I Día de Cooperativismo Andaluz, que se ideó cuando el coronavirus no era ni siquiera una amenaza, debió cambiar su esencia festiva con la que se concibió para centrarse en la reivindicación. Este año, el lema del Día Internacional del Cooperativismo versaba sobre “Las cooperativas y la acción por el clima” y de eso nos habló Ariel Guarco, presidente de la Alianza Cooperativa Internacional. Sin embargo, el Día del Cooperativismo Andaluz lo hizo bajo el título: “Las cooperativas, inspirando la reconstrucción andaluza”. Las cooperativas, que suponen el 10% del PIB andaluz, siempre han sido un modelo inspirador. Actualmente, además, son ejemplo de resistencia, de creación de riqueza y empleo (uno de cada cinco trabajos en Andalucía) y el gran remedio contra la despoblación.

Este fue el mensaje que transmitimos desde AndalucíaEScoop y desde Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía en la celebración del Día del Cooperativismo. También desde el resto de entidades fundadoras de nuestra confederación, como son Faecta, Amecoop y Amcae-Andalucía, la asociación de mujeres cooperativistas del sector agroalimentario.

La administración se sumó a nuestra visión del sector cooperativo como un pilar esencial para hacer frente a la situación de crisis. Así lo explicó la consejera de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo, Rocío Blanco Eguren, quien además actuó como anfitriona del I Día del Cooperativismo cediéndonos la sede de la Consejería para su celebración.

Juan Manuel Sánchez-Terán Lledó, subdirector general de Economía Social del Ministerio o Susana Romero Román, directora general de Economía Social y Trabajo Autónomo de la Junta, que participaron en la mesa redonda “Cooperativas y Economía Social, pilares la Andalucía de hoy y del futuro”, enfatizaron la esencialidad del sector y le mostraron su apoyo en las futuras políticas y presupuestos de sus respectivas administraciones.

A sus intervenciones se sumaron las de expertos cooperativistas y referentes en el sector, como Cristóbal Gallego Martínez, presidente del grupo Jaencoop y del sector del Aceite de Oliva en Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía y María del Mar García Torres, responsable del sector sociosanitario de Faecta y presidenta de Vidamar.

Cooperativas que resisten, crecen y cuidan el medio ambiente

De la capacidad de resistencia de las cooperativas frente a las crisis hablamos también en nuestro Día del Cooperativismo, destacando cómo en la anterior de 2008 se contaron por decenas los ejemplos de cooperativas que resistieron y que mantuvieron más empleo que el resto de empresas.

Durante la pandemia, el sector no sólo ha sido muestra de resistencia, sino también de crecimiento: de las 162 nuevas cooperativas que se han creado en Andalucía este año, 62 de ellas lo hicieron durante el estado de alarma.

Valientes cooperativas que nacen siempre bajo los principios férreos de igualdad y democracia, interés comunitario, cooperación, voluntariedad… y que son, además, grandes protectoras del medio ambiente. No en vano, las personas que se dedican a la agricultura y a la ganadería, nuestros cooperativistas, son auténticos garantes de la sostenibilidad del medio rural.

A ello dedican gran parte de su esfuerzo diario, valiéndose de las nuevas tecnologías para hacer las producciones más eficientes y aprovechar al máximo los recursos, y dedicando todo su sentido común y sus valores a cuidar la tierra que les da de comer a ellos, al resto de la población y que lo seguirá haciendo en las generaciones venideras. La acción por el clima del cooperativista no es por tanto cuestión de lemas, sino parte de su trabajo y de su razón de ser.

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