Andalucía

Aído cruza el charco

  • La ex ministra aparca la carrera política en Andalucía, donde algunos aspiraban a que fuera secretaria en la convulsa Cádiz

Posiblemente, hasta sus más allegados consideran que Bibiana Aído cometió una imprudencia cuando, con 31 años y una experiencia política escasa para el cargo, le contestó a Rodríguez Zapatero que sí, que aceptaba ser ministra de Igualdad. Y, posiblemente, todos ellos coincidan en que, si hubo tal error, lo pagó con creces. "El callo y la madurez que ha ganado durante estos años no lo hubiera conseguido de ningún otro modo", explicó uno de los parlamentarios andaluces que la conoce desde mucho antes de que cumpliera 16 años, cuando se afilió a Juventudes Socialistas.

El domingo pasado, cuando Naciones Unidas emitió un comunicado en el que daba cuenta de que había sido nombrada asesora especial de la directora ejecutiva de la ONU-Mujeres, la ex presidenta chilena Michele Bachellet, Twitter casi reventó, se convirtió en un trending topics, uno de los diez asuntos más comentados de esta red social. De todo, pocas personas generan tanta polémica. Aído volvía a la escena informativa después de que en octubre desapareciera el Ministerio de Igualdad y aceptase una secretaría de Estado en el departamento que dirige Leire Pajín, donde ha pasado todos estos meses fuera del foco de las cámaras y bajo la atenta sombra de la ministra valenciana.

Tal como explicó a uno de sus conocidos, Aído, que se enteró de su destitución en un programa en directo de televisión, aceptó la propuesta de Zapatero para no volver a oír que hablaran de la "niñata" que le dijo no al presidente. Pero hace ya seis meses que la ex ministra puso sus miradas en Naciones Unidas, donde Bachellet se había hecho cargo de un departamento que fusionaba a cuatro oficinas relacionadas con la mujer y la igualdad. A socialista chilena la conoció en Valencia durante la Presidencia española de la UE, y posteriormente coincidió con ella en varias ocasiones, una de ellas en Cádiz, donde se aprobó una declaración internacional sobre esta materia. El procedimiento de acceso a este puesto no es el de la designación directa, así que la ex ministra ha sorteado un proceso con bastantes competidores donde, al final, contó, sobre todo, su trabajo en el Ministerio de Igualdad y la apuesta española en esta materia.

España ya contaba con una representante en una de las cuatro oficinas anteriores, Inés Alberdi, que dimitió hace unos meses, y además es uno de los países contribuyentes del programa. Eso le valió a los numerosos críticos que Aído se ganó desde su nombramiento para decir que Zapatero había comprado su puesto en Naciones Unidas.

Una de las personas que conocía el objetivo de la ministra, sin embargo, ha sostenido que fue Bachelet quien puso especial interés en contar con Aído. De hecho, ella le explicó su decisión personal tanto a José Luis Rodríguez Zapatero como a Alfredo Pérez Rubalcaba, con quien mantiene muy buenas relaciones. Fue, precisamente, el hoy vicepresidente quien mejores consejos le dio en el Gobierno; entre ellos, que fuera su ministerio el que liderase la reforma de la ley del aborto frente a las intenciones de la entonces vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, de derivarla hacia el Ministerio de Justicia.

Aído aparca, así, lo que parecía su desembarco en la política andaluza. Un sector del PSOE de la provincia de Cádiz, el liderado por el parlamentario José Luis Blanco y el consejero de Gobernación, Francisco Menacho, los llamados griñanistas, habían apostado por ella como próxima secretaria provincial. Nunca lo habían expresado públicamente, pero ésa era su opción frente a la que presenta el actual secretario provincial, Francisco González Cabaña, y el ex consejero Luis Pizarro, que por el momento mantienen la mayoría en la provincia.

Aído se marcha en un momento especialmente delicado en su provincia, donde se han vuelto a reproducir sus habituales guerras balcánicas. Esta semana, González Cabaña, que será presidente de la Diputación hasta el 12 de julio (entonces, tomará posesión el candidato del PP, José Loaiza), ha destituido como asesor al padre de la ex ministra, Francisco Aído, su anterior jefe de gabinete y miembro fundador del Colectivo Janda, un grupo socialista de donde parten los que hoy andan a la gresca.

Bibiana Aído ha pasado la semana en Nueva York como secretaria de Estado, y no será hasta septiembre cuando se incorpore a su puesto de asesora especial. Sus planes pasan por estar dos o tres años en Estados Unidos, posiblemente hasta 2014, cuando quizás la ex presidenta chilena opte por la reelección. Bachelet no pudo presentarse en 2010 porque la Constitución de su país impide la continuidad de mandatos, aunque se marchó con niveles de popularidad del 80%. Eso sí, antes, el 14 de julio, Aído recibirá el doctorado honoris causa en derechos civiles en la Universidad de Northumbria, en Newcastle, el centro donde estuvo durante sus estudios de licenciatura de Administración y Dirección de Empresas. Seguro que Twitter revienta de nuevo, aunque ya son muchos en el PSOE quienes ven, y ahora más, uno de los nombres de futuro en el socialismo andaluz.

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