Andalucía

SOS contra los robos en el campo

  • La crisis ha incrementado las sustracciones en las explotaciones agrarias y ganaderas. Las organizaciones agrarias piden más vigilancia y que no se compren artículos sopechosos.

Los propietarios de invernaderos de la provincia de Almería no pueden más. La oleada de robos que sufren desde hace tiempo, incluso años (desde que empezó la crisis económica), les ha hecho perder miles de euros tanto en productos como en daños producidos en sus infraestructuras. Las organizaciones agrarias se han reunido en repetidas ocasiones con los representantes de la Administración central (responsables de la seguridad) para tratar de encontrar algún tipo de solución que parecen haberla hallado desde que pusieron en marcha una batería de medidas el pasado mes de abril.

Los momentos más tensos y de más reivindicaciones vinieron cuando un agricultor de la comarca de Níjar falleció en su propia finca a manos de un ladrón cuando realizaba labores de vigilancia por cuenta propia y con el único objetivo de evitar el expolio de su cosecha. El suceso sirvió para poner el grito en el cielo sobre un problema que se ha convertido en una lacra y que mantiene en jaque al colectivo de agricultores de la provincia.

Roban 12.000 kilos de pimiento y dañan otros 4.000 por valor de 24.000 euros; Arrasan su invernadero cuando iba a comenzar la recolecta; Roban 4.000 kilos de pimientos a un agricultor de Matagorda; Sorprendido in fraganti con tubos robados de un invernadero en El Ejido; Roban 9.000 kilos de pimiento al mismo agricultor en siete días... Estos son sólo algunos de los titulares que han dado cuenta en los últimos años de parte de una historia que se repite de una manera constante.

La patronal agraria Asaja, a través de su presidente Francisco Vargas, habla de "destrozos cuando no encuentran nada que robar", de "grupos de delincuentes organizados que se dedican a sustraer maquinaria y luego a venderla en otros países, especialmente aprovechando la Operación Paso del Estrecho en la que el puerto de Almería es uno de los principales enlaces con el norte de África", y también aluden al "estado de desesperación que viven muchos agricultores, que le ha llevado a dejar los almacenes abiertos para que los delincuentes no rompan nada".

Desde UPA, Paqui Iglesias pide que "se compruebe la procedencia de cada producto agrícola que se compre", como una manera de paliar en parte el daño sufrido por los agricultores en plena producción, y solicita "prudencia, que se denuncie cada robo y que se deje trabajar a las fuerzas de seguridad".

COAG, tal vez la organización agraria más activa contra esta plaga de robos, en boca de su secretario provincial, Andrés Góngora, pidió "más implicación a los ayuntamientos a través de las juntas locales de seguridad" y una "mayor coordinación de las Fuerzas de Seguridad del Estado ante un problema que está demostrado que no es puntual".

Después de numerosas reuniones de los agricultores con la Subdelegación del Gobierno, en el mes de abril por fin llegó un plan que parece estar dando resultados a tenor de las satisfacción que han mostrado las organizaciones agrarias de Almería, aunque tanto el Gobierno como los propios afectados están de acuerdo en que "aún queda mucho por hacer".

El esfuerzo por prevenir los robos y los daños en explotaciones agrícolas y ganaderas es una realidad y así lo están demostrando tanto la Guardia Civil como la Policía Nacional, que además de incrementar el número de efectivos para la vigilancia, también han intensificado los controles en los turnos de tarde y de noche, además de realizar convenios con los ayuntamientos para que los agentes de la Policía Local también colaboren en la detección de venta de material robado en puntos de venta de segunda mano.

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