Andalucía

Santiago Abascal busca al votante popular y refuerza al bloque del Gobierno

  • Vox descalifica al Ejecutivo por "ilegítimo y criminal", el PP califica la moción de censura de "tomadura de pelo" y Sánchez apela a Casado para que no se abstenga

Santiago Abascal, desde la tribuna de oradores. Santiago Abascal, desde la tribuna de oradores.

Santiago Abascal, desde la tribuna de oradores. / Mariscal/EFE

De todas las mociones de censura presentadas hasta ahora desde el inicio de la democracia, y ésta es la quinta, la de Vox será la que menos respaldo obtendrá, pero su líder, Santiago Abascal, habrá conseguido el objetivo de dirigirse a los electores de la derecha española que votan al PP y a Ciudadanos. Es tanta la naturaleza táctica de esta moción que para salir adelante a Abascal deberían votarle algunos de los partidos que él mismo descalifica como independentistas o socialcomunista, porque el bloque de la derecha española no suma en el Congreso. Por eso, el secretario general del PP, Teodoro García Egea, ha calificado la moción de "tomadura de pelo", aunque no ha develado si su partido votará en contra o se abstendrá.

"Tengo la certeza de que muchos comparten el diagnóstico -dijo Abascal sobre el Ejecutivo de Sánchez -, pero en privado; ahora tienen la oportunidad de acabar con este Gobierno". Se arrepentirán en el futuro, vino a decirles. ¿Quiénes son los receptores del mensaje? El PP de Pablo Casado, que tomó la decisión de su voto antes de comenzar la sesión, pero ha querido mantenerla a resguardo para no dar argumentos a Abascal en sus respuesta a los grupos de la Cámara. La votación se celebrará este miércoles. Ningún grupo ha anunciado que votará a favor.

El sentido de la moción es similar a la que Pablo Iglesias presentó contra Mariano Rajoy, una opa al PSOE, en aquella ocasión, que se realizó cuando Pedro Sánchez no era diputado porque dejó el escaño después de la crisis interna en que fue apeado como secretario general. 

Santiago Abascal ha desplegado en el Congreso todo el ideario de la nueva derecha de Vox, que enlaza el populismo iliberal de Donald Trump con el nacionalismo español más profundo. Su argumento es que el Gobierno de Pedro Sánchez y de Iglesias es "ilegítimo y criminal", ilegítimo porque el presidente negó alianzas que luego forjó y criminal porque le culpa de las muertes de la pandemia. Lo importante es, en su opinión, "la familia y la patria", y este Gobierno va contra el Estado de derecho, la nación y la monarquía constitucional. En dos ocasiones, los de Vox dieron vivas al Rey, algo inédito hasta ahora en las mociones de censura. Lo hizo Abascal y lo hizo Ignacio Garriga, el diputado que le presentó.

A pesar de que ambos consumieron tres horas de discurso, Abascal no presentó un programa de Gobierno; no ha sido, en ese sentido, una moción de censura constructiva, en el que el aspirante muestra su proyecto de país. Tanto es así que en una de sus réplicas a Pedro Sánchez, sostuvo que presenta la moción porque a los presidentes no se les puede reprobar, sí a los ministros, pero no al jefe del Ejecutivo. A cambio, el líder de Vox se refuerza dentro del arco de la derecha, es un competidor, que ya tiene 52 escaños, y aspira a sorpasar al PP

A las preocupaciones que todos los votantes de derecha pueden tener en común, Abascal importó algunas descalificaciones propias del movimiento populista internacional. Quizás la más dura fue la crítica a la Unión Europea, de la que dijo que es como "un megaestado federal ", camino de convertirse en la República China Popular, la URSS o la "Europa soñada por Hitler". Al coronavirus le llamó el virus chino; al Gobierno, socialcomunista y buscador de una "narcodictadura", y hasta trajo a colación al financiero George Soros como líder de las élites que manejan el mundo, la banca y la prensa. 

Presentado el ideario, Abascal respondió al presidente del Gobierno y a cada uno de los grupos del Congreso. No hay mucho entendimiento con el resto. Pedro Sánchez utilizó su comparecencia para dirigirse a Pablo Casado, al que le recomendó que no se abstuviese. "Nunca -dijo de Vox, pero refiriéndose al líder del PP- van a tener suficiente, siempre querrán más, les despreciarán más y le llamarán más veces derechita cobarde".

Sánchez no ahorró dureza en su respuesta Abascal, al que le afeó que la Constitución permitía las mociones de censura para relevar a los gobiernos, pero no para amparar "el odio y la cólera". Enfadado porque Abascal había repetido que éste es el peor Gobierno en ochenta años, le recordó las acciones de los ejecutivos franquistas desde 1940.

Aunque el discurso de Abascal sea compartido, al menos en una fracción, por el electorado de la derecha, incluido el del PP, lo que ha conseguido el líder de Vox es reforzar el bloque de la investidura de Pedro Sánchez. PSOE y Unidas Podemos salen más cohesionados, y el PNV, ERC y hasta los diputados del PDeCat pueden que tengan más claro que el siguiente paso sea la aprobación del proyecto de Presupuestos Generales del Estado de 2021. También Bildu. A su intervención, Abascal respondió con la cita de todos los asesinados por ETA.

Diez partidos del Congreso, todos los de izquierdas y los independentistas, han suscrito un documento en el que rechazan los ataques a "los derechos humanos y la democracia" en sede parlamentaria, así como las proclamas "racistas, xenófobas y machistas".      

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