Los pedroches

Una explosión mata a una persona y siembra el pánico en Pozoblanco

  • El estallido destroza por completo dos viviendas, afecta una tercera y fuerza el desalojo de unos 60 vecinos · Cinco personas resultan heridas leves por crisis de ansiedad y erosiones por caída de cristales

Comentarios 9

La explosión de una vivienda en pleno centro de Pozoblanco mató ayer a una persona, destrozó completamente dos pisos, dejó sin hogar a unos 60 vecinos y sembró el pánico en la ciudad. Los hechos ocurrieron sobre las 21:45, en el bloque de pisos del número dos del Paseo de La Herradura, justo en la esquina con la avenida de Villanueva de Córdoba. Una fuerte explosión procedente de un piso de la cuarta planta destrozó completamente la vivienda y se extendió a la casa anexa. El estallido fue tan impresionante que fue escuchado en todo el casco urbano. A causa de la explosión, todos los muebles y paredes de las dos viviendas salieron despedidos hasta la calle. Gran parte de la fachada se desprendió al viario.

Durante los primeros minutos reinó el caos. Mientras llegaban los bomberos, decenas de vecinos salieron a la calle entre gritos de desesperación y crisis de ansiedad. Todo el mundo se temió una tragedia mucho mayor a la registrada. Finalmente, y al cierre de esta edición, el balance final del siniestro era el de una persona fallecida, cinco heridos leves, dos pisos totalmente destrozados, una vivienda parcialmente dañada por las llamas y todo un bloque desalojado, compuesto por unos 60 vecinos.

Tras la explosión, las llamas se apoderaron de los dos pisos. Desde la calle, un dispositivo de hasta seis camiones de bomberos luchaba por apagar el incendio, que se dio por controlado a los 45 minutos. Los bomberos ordenaron el desalojo de todo el bloque, temiendo que el fuego se pudiera propagar por el edificio. En total, 60 personas tuvieron que salir a la calle con lo puesto. Mientras tanto, en el mismo Paseo de La Herradura, Guardia Civil, Policía Local, Protección Civil y responsables del Ayuntamiento intentaban determinar cuál era la situación exacta y si podría haber víctimas mortales. Los inquilinos de una de las viviendas destrozadas -un grupo de tres personas de nacionalidad rumana- pudieron escapar con vida de la explosión. En la misma planta, los moradores del resto de pisos -un matrimonio de personas mayores y una mujer joven, entre otros- también estaban en la calle, unos con crisis de ansiedad y otros heridos por erosiones provocadas por cristales y restos de escombros. Sólo faltaba el propietario de la vivienda en la que se originó la explosión, un hombre mayor que vivía solo.

Finalmente, y poco antes de la medianoche, los bomberos hallaron un cadáver, totalmente carbonizado y enterrado entre más de metro y medio de escombros, según informaron fuentes de la investigación. Las mismas fuentes insistieron en que todo apunta a que se trata del propietario del piso siniestrado, aunque se mostraron cautos, ya que la identificación del cadáver puede prolongarse durante varios días.

Aunque las causas aún se están investigando, en principio las hipótesis apuntan a que la explosión fue provocada por el estallido de una bombona de butano. También se sospecha que el estallido de esta bombona no fue fortuito, sino provocado. Uno de los vecinos de la planta en la que se registró la explosión aseguró ayer que esa misma tarde había notado un fuerte olor a gasolina. Por ello, asegura que alertó "a las autoridades" y que justo cuando se comenzaba a desalojar la planta en la que se notó el olor a combustible se produjo la fatal explosión. Por otra parte, otro de los vecinos del bloque explicó a Efe que la persona que vivía en la casa que estalló había amenazado con hacer explotar su vivienda con una bombona de gas.

Durante toda la noche, decenas de personas se agolparon en el lugar de los hechos, que no fue acordonado hasta una hora después de la explosión. En la calle, muebles, electrodomésticos y escombros humeaban todavía horas después de la deflagración, mientras entre la vecindad se desataba la rumorología.

Los heridos no han necesitado ingreso. Entre estas víctimas, cuatro son vecinos del bloque siniestrado, mientras que una quinta persona -una mujer que paseaba por la calle- sufrió heridas leves al recibir el impacto de los cristales. Por otra parte, los desalojados que así lo desearon fueron trasladados al Hostal El Trovador.

Al cierre de esta edición, los bomberos seguían trabajando en la zona, refrescando el lugar del incendio. Mientras tanto, un equipo de la Policía Judicial de la Guardia Civil analizaba el lugar y se esperaba la llegada de un forense desde Córdoba para levantar el cadáver. El Juzgado de Primera Instancia de Pozoblanco se ha hecho cargo de las diligencias.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios