Desayunos de redacción

El futuro de la educación pasa por un modelo híbrido de aprendizaje

  • Los expertos ven esta crisis como una oportunidad para replantear el sistema educativo y adaptarlo a la realidad digital

De izquierda a derecha, Miguel Ángel Castro, Rocío Martínez, Olaia Abadía, Sandra Pérez, Joaquín Segovia y Alberto Grimaldi momentos antes del inicio del Desayuno de Redacción. De izquierda a derecha, Miguel Ángel Castro, Rocío Martínez, Olaia Abadía, Sandra Pérez, Joaquín Segovia y Alberto Grimaldi momentos antes del inicio del Desayuno de Redacción.

De izquierda a derecha, Miguel Ángel Castro, Rocío Martínez, Olaia Abadía, Sandra Pérez, Joaquín Segovia y Alberto Grimaldi momentos antes del inicio del Desayuno de Redacción.

Estos últimos días, millones de niños y jóvenes españoles han finalizado un curso escolar de lo más atípico en el que no han podido acudir a su centro educativo en más de tres meses.

Por culpa del COVID-19, de la noche a la mañana, colegios y universidades se vieron obligados a cerrar sus puertas. Los centros educativos así como los profesores, los alumnos y sus familias tuvieron que adaptarse rápidamente a la situación de confinamiento y a poder continuar con el temario. Pero, ¿qué va a pasar a partir de ahora? ¿Cuáles son los desafíos a los que se enfrenta el sector educativo? ¿Cómo serán las clases del futuro?

El fomento de un ecosistema digital parece ser la solución. La educación es uno de los sectores que más se ha transformado durante la pandemia y este cambio está aquí para quedarse. Así lo constataron ayer los distintos expertos del sector que participaron en el Desayuno de Redacción organizado por Grupo Joly en colaboración con Telefónica en la sede de Diario de Sevilla sobre Los retos del sector educativo en la era post COVID-19.

Alberto Grimaldi, redactor jefe de Economía de Grupo Joly, fue el moderador de este encuentro en el que participaron Olaia Abadía, secretaria general de Educación y Formación Profesional de la Consejería de Educación y Deporte de la Junta de Andalucía, Miguel Ángel Castro, rector de la Universidad de Sevilla, Sandra Pérez, directora general de Attendis, Rocío Martínez, directora de Marketing de Empresas y AAPP Territorio Sur Telefónica España y Joaquín Segovia, director de Administraciones Públicas y Empresas Territorio Sur Telefónica España.

Este último, durante su intervención, quiso hacer una valoración positiva de la situación vivida, sobre todo, de todo lo aprendido durante la crisis. Desde el punto de vista tecnológico, Segovia incidió en en que todo el sector educativo tiene unos planes de digitalización muy bien trazados, pero, “como todos, hemos ido avanzando muy lentamente”. A modo de ejemplo, el directivo de Telefónica desveló a los asistenetes que, en la compañía, pasaron en una semana de un 14% de teletrabajadores a un 98%, “habría sido impensable que una empresa llevase a cabo un plan tan ambicioso y en tan poco tiempo”. Segovia puso sobre la mesa el gran aprendizaje que ha supuesto esta prueba e incidió en que “ahora debemos sacar conclusiones y quedarnos con la parte positiva que ha tenido para todos los sectores”.

España tiene la mejor red de telecomunicaciones de fibra de Europa y la tercera del mundo

Independientemente del sector, público o privado, empresas, familias, etc, “han dado lo mejor de sí mismos para sacar esto adelante”, comentó Segovia, quién además, incidió en que “tenemos que estar orgullosos como sociedad de la ola de solidaridad y generosidad que ha generado una situación desconocida para todos”.

Afortunadamente, como expuso Segovia, contamos con unas infrestructuras de telecomunicaciones que han hecho posible abordar una situación imprevista como la generada por la crisis: “Somos el único país de Europa que no ha bajado la calidad de su conectividad porque no ha sido necesario, a diferencia de otros países que han bajado la calidad para no saturar la red”, y todo esto se debe a la gran inversión en infraestructuras que desde hace años lleva a cabo la compañía española y que nos ha llevado a tener la mejor red de telecomunicaciones de fibra de Europa y la tercera de la OCDE, solo por detrás de Japón y Corea.

Con estos datos sobre la mesa, Segovia apostó por la adopción digital pero sin dejar atrás el reconocimiento a “la gran labor que el sector educativo ha realizado durante todo este tiempo” e insistió en que “este aprendizaje nos sirva de base para llevar a cabo una verdadera transformación digital que ya estaba preparada para dar ese salto tan necesario”.

Los participantes en un momento del encuentro de educación. Los participantes en un momento del encuentro de educación.

Los participantes en un momento del encuentro de educación.

¿Qué pasará el curso que viene?

El redactor jefe de Economía de Grupo Joly planteó una de las incógnitas que más preocupa a padres, profesores y alumnos, ¿cómo será el curso que viene? ¿será posible compaginar la asistencia presencial con las clases on line?

En primer lugar, la secretaria General de Educación y Formación Profesional de la Consejería de Educación apuntó que “partiendo de la base de que la educación debe ser presencial, aunque las nuevas tecnologías nos pueden apoyar, nunca se puede sustituir la labor docente y para eso es fundamental una educación presencial”. Abadía desveló que “en la instrucción del inicio del curso hemos pedido que se programen los dos escenarios posibles. Por un lado, lo que queremos llevar a cabo, que es un curso 100% presencial y volver a la normalidad. De hecho estamos trabajando codo con codo con salud para garantizar la seguridad del alumnado y el profesorado, pero a la vez, trabajamos en un plan de contingencias que nos permita reaccionar ante distintos escenarios pero evitar llegar al cierre total de los centros”.

Por eso quieren estar prevenidos ante lo que pueda pasar, por eso, desde la Junta de Andalucía se ha pedido que las programaciones contemplen la posibilidad de irnos a un escenario de confinamiento e, incluso, de un escenario híbrido, pero su objetivo sigue siendo la vuelta a la normalidad.

La secretaria general, insistió de nuevo a los asistentes en la importancia de aprovechar esta oportunidad para hacer un cambio “del tipo de educación que queremos, y hacer una educación más abierta y global, flexible y adaptada a los posibles escenarios de cambios, dando más prioridad a las enseñanzas competenciales y no tanto de tipo académico y preparemos a nuestros jóvenes para lo que demanda el sector empresarial”.

A este mismo mensaje se unió el rector de la Universidad de Sevilla, quien, además añadió algunas cuestiones referentes a la educación superior. En primer lugar, Castro explicó que las universidades andaluzas han elaborado un documento de criterios generales de cómo debe de ser el curso académico 2020-2021 con una visión global de todas las posibilidades que puedan ocurrir para adelantarnos a los acontecimientos que puedan suceder a lo largo del próximo curso. El rector destacó tres cuestiones que quiso remarcar en este sentido: “En primer lugar, queremos reducir la incertidumbre al mínimo. Es decir, ante las tres posibles realidades que vayamos a vivir, de antemano, toda la comunidad educativa sepan cómo tienen que actuar ante cada uno de los escenarios”, apuntó. Y continuó diciendo que “lo que queremos es que el curso sea lo más parecido a lo que era antes de la pandemia y que sea presencial”. En tercer lugar, Castro explicó que “dependiendo de la situación sanitaria se pondrán en marcha distintos planes de contingencia que estarán recogidos en todos nuestros proyectos docentes de todas las asignaturas: cada profesor tiene que decir lo que va a hacer y cómo va a actuar ante las distintas eventualidades que se puedan presentar”.

La directora general de Attendis, Sandra Pérez, se mostró totalmente de acuerdo con el rector de la universidad hispalense e hizo hincapié en la responsabilidad que la comunidad educativa tiene en sus manos respecto del futuro de grandes y pequeños. Pérez aludió a un proverbio inglés que han tomado como máxima en los centros que ella dirige, “prepárate para lo peor, espera lo mejor y gestiona lo que venga”. Para Pérez ya no hay excusa, “durante todos estos meses hemos debido aprender para lo que viene y ahora toca ponerlos en práctica en septiembre”. Para Pérez, “debemos tener contemplados todos los escenarios y a la vez, tener la ilusión y la esperanza de que vamos hacia un curso presencial y con total normalidad. Si se producen eventualidades, ya las iremos gestionando pero con esa capacidad de respuesta y rapidez que hemos adquirido en este curso. Estamos preparados para que pase lo pase, podamos seguir prestando la mejor calidad educativa”, concluyó.

Por su parte, Rocío Martínez ofreció su punto de vista sobre la importancia del papel de la tecnología en esta vuelta a la normalidad. Para la directiva de Telefónica, con la llegada del nuevo curso, “tanto las administraciones como las instituciones se van a enfrentar a una serie de retos como el modelo mixto que probablemente sea necesario” pero apostó por “aprovechar todo este impulso que se ha dado en la recta final del curso”. Vistos estos retos, a juicio de Martínez “las instituciones van a tener que adaptarse a nuevos modelos de aprendizaje que puedan soportar esta situación mixta, la adecuación de los espacios y la cultura digital”. En los entornos de aprendizaje será necesaria una excelente conectividad al servicio de los dispositivos que van a necesitar los chicos y es en este último punto donde Martínez quiso incidir en la dificultad que puede suponer para las administraciones. La experta defiende el dispositivo como un servicio en el que los chicos no tengan que preocuparse si el tienen un fallo en este ya que existe un modelo de gestión de extremo a extremo que puede resolver las dudas.

Por último, Rocío Martínez puso el acento en otro de los desafíos que trae consigo este nuevo escenario, la ciberseguridad. “Para un colectivo tan vulnerable es fundamental la seguridad de la información y la privacidad de los datos. Para ello necesitaremos, por ejemplo, el filtrado URL, para que el dispositivo se utilice para lo que se tiene que utilizar con antivirus, antiphishing y demás” pero fue aun mas allá, Martínez apostó por el uso de la ciberseguridad “unida a la inteligencia artificial para detectar comportamientos anómalos que puedan evitar situaciones como bullying u otras situaciones indeseables, anticiparnos y adoptar las medidas pertinentes”, concluyó.