Andalucía

Los padres imputan además un delito de profanación del cadáver

  • El fiscal atribuye a Carcaño delitos de asesinato y agresión sexual a pesar de su cambio de testimonio

La Fiscalía de Sevilla y la acusación particular que ejercen los padres de Marta del Castillo imputaron ayer formalmente a Miguel Carcaño los delitos de asesinato y agresión sexual, a pesar de que el principal sospechoso se retractó tan sólo unos minutos después de haber violado a la joven de 17 años.

Las acusaciones también imputaron a los otros tres implicados -Javier Delgado, hermano de Miguel, la novia de éste, María García, y Samuel Benítez- un delito de encubrimiento que el Código Penal castiga con penas de entre seis meses y tres años de prisión. El abogado de la acusación particular, José María Calero, introdujo además un delito de profanación de cadáveres para los cuatro imputados, al entender que con su actuación han impedido que se pueda dar sepultura a la joven cuando han transcurrido ya más de siete meses desde que se produjo el asesinato.

Este delito, que figura en el artículo 526 del Código Penal, castiga con penas de entre tres y cinco meses de prisión o multa de seis a diez meses la profanación de un cadáver. La acusación se basa en una jurisprudencia del Supremo que condenó por este delito a unos acusados de incendiar un vehículo para tratar de ocultar el cuerpo de una persona a la que habían asesinado.

El abogado de la familia también imputó a Javier Delgado un delito de amenazas, por haber intimidado supuestamente al menor de 15 años para que no contara lo que había visto a su llegada al piso de León XIII, de acuerdo con la primera declaración de este menor y de la que después se retractó al asegurar que la Policía le "presionó" para que implicara a los otros sospechosos en el crimen.

Los abogados defensores, salvo el de Miguel Carcaño, pidieron el sobreseimiento del caso para estos implicados al entender que no había indicios de que hayan cometido los delitos que se les atribuyen.

Los padres de Marta, Antonio del Castillo y Eva Casanueva; su tío, Javier Casanueva; y el abuelo, José Antonio Casanueva, acudieron ayer al juzgado porque querían "verle la cara" a los implicados en la muerte de su hija.

Javier Casanueva aseguró a los periodistas que Javier Delgado, el hermano de Miguel, no se muestra arrepentido. "El hermano me ha mantenido la mirada y para nada se ha arrepentido si tiene algo que ocultar", aseguró Casanueva, que explicó que el sufrimiento que está pasando la familia no se recoge en el Código Penal, por lo que si hubieran podido les habrían imputado más delitos.

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