XI Feria del Queso de Andalucía

Un viaje al paraíso del queso

  • El pueblo más pequeño de Cádiz, Villaluenga del Rosario, juega entre los grandes del sector quesero mundial con un producto reconocido por los mejores gourmets

Diferentes quesos en la feria de Villaluenga, preparados para la cata. Diferentes quesos en la feria de Villaluenga, preparados para la cata.

Diferentes quesos en la feria de Villaluenga, preparados para la cata.

Comentarios 0

 Es el último pueblo de Cádiz, el más alto, el más pequeño, el menos poblado. Pero Villaluenga del Rosario, con sus 500 habitantes, juega en la liga de los grandes cuando se habla de quesos.

Su queso artesano es reconocido por los más reputados gourmets como uno de los mejores del mundo. Se vende en las tiendas delicatessen de Japón, Estados Unidos o Inglaterra (en los mismísimos almacenes Harrods de Londres) y no se despeina para superar en reconocimientos y premios a las denominaciones más afamadas.

El queso artesano de Villaluenga (payoyo, como se le conoce, es una marca –la pionera– y no una denominación de origen) es todo un tesoro del que en la localidad han sabido sacar provecho, y aunque hace 20 años nadie había oído hablar de ellos, ahora es uno de los quesos más deseados del mundo.

Su elaboración cien por cien natural, la utilización de las leches de cabra payoya y de oveja merina montejarquina, oriundas de la zona, y por supuesto el entorno en el que se producen, en pleno corazón de la Sierra de Grazalema, son los secretos de su éxito.

Actualmente el municipio cuenta con seis fábricas, que generan de media al año unos 300.000 kilos de quesos, la mitad de la producción quesera de Cádiz.

Pero en torno al queso de Villaluenga se ha desarrollado además toda una industria turística que atrae a un cada vez mayor número de visitantes a esta pequeña localidad de la sierra gaditana.

Catas organizadas, visitas guiadas a las queserías y zonas de pasto o talleres en los que ver o incluso participar en la elaboración de los quesos son algunas de las actividades en las que se puede participar en un pueblo que, además, tiene otras muchas cosas que ver.

Para empezar, su propio entorno natural, en plena Sierra de Grazalema, hace de Villaluenga un pueblo ideal para el descanso y la contemplación de paisajes increíbles. De calles empinadas y estrechas, la localidad acoge destacados monumentos como las iglesias de San Miguel y del Salvador (donde actualmente se ubica un cementerio premiado entre “los más bonitos del mundo”), las ermitas de San Gregorio y del Calvario, el Ayuntamiento y la Fuente del Acueducto, además de una plaza de toros que tiene las peculiaridades de ser la más antigua de la provincia, y de disponerse de forma poligonal, y no redonda como es habitual. Su graderío realizado en la propia piedra local es otro interesante atractivo de este coso del siglo XVIII.

Para los aficionados a la espeleología, Villaluenga ofrece más de 80 cuevas y tres de las cuatro simas más importantes de Andalucía: la Sima del Cacao, la de los Republicanos y la de Villaluenga, un auténtico espectáculo visual para quien la contempla y un misterio por explorar para los más aventureros.

Rutas de senderismo, paseos a caballo o en bicicleta y el sinfín de actividades de turismo activo en la localidad y los pueblos vecinos completan una oferta para todos los públicos.

La Sopa de Villaluenga, la de tomate o la de espárragos verdes, cordero y cabrito al horno, el conejo almendrado o el pavo de campo son algunos de los platos típicos que pueden degustarse en los bares y restaurantes del pueblo, sin olvidar, por supuesto, el mejor queso del mundo.

Etiquetas

más noticias de BOCABIERTA Ir a la sección bocabierta »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios